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Lunes, 15 de Agosto de 2011

Mayoría de pacientes no necesita test extras para su diagnóstico

Reuters ·15/08/2011 - 18:03h

Por Genevra Pittman

Un estudio efectuado en Israel sugiere que examinar a los pacientes y leer la historia clínica sería más útil que los procedimientos de alta tecnología para que los médicos hagan un diagnóstico.

Según los médicos, cuando se utilizaron tomografías computarizadas (TC) y estudios por ultrasonido para evaluar a los pacientes que recién ingresaban a salas de emergencia, las imágenes ayudaron con el diagnóstico en uno de cada tres casos.

"El proceso diagnóstico sigue siendo una comunicación personal entre el paciente y el médico", dijo el doctor Matthew Sibbald, cardiólogo de la University of Toronto que no participó del estudio. "No es la tecnología la que nos permite concluir un diagnóstico", añadió.

Esos test por imágenes aumentan la cuenta hospitalaria y estudios sugieren que los niveles de radiación de múltiples TC elevarían el riesgo de desarrollar cáncer en el largo plazo.

El equipo del doctor Ami Schattner, del Centro Médico Kaplan, en Israel, siguió a todos los pacientes que ingresaron a la sala de emergencias de un hospital universitario de ese país y que, luego, quedaron internados.

En dos meses, se incluyeron 442 pacientes con distintos problemas. Dos médicos por separado, un residente y un médico antiguo, examinaron a cada paciente y les preguntaron sobre enfermedades previas.

Ambos doctores accedieron a los resultados de todos los análisis de rutina (sangre y orina) y todo estudio por imágenes adicionales cuando los pacientes llegaron a la sala de emergencia.

Luego, los investigadores analizaron la precisión de las decisiones médicas, comparado con el diagnóstico final que recibieron los pacientes durante la internación. Y les preguntaron a los médicos en qué factores habían confiado más para el diagnóstico.

Los dos médicos hicieron diagnósticos correctos entre el 80 y el 85 por ciento de las veces.

Sólo a uno de cada seis pacientes se le realizó estudios extras (principalmente TC y de la cabeza) en las salas de emergencia; al resto se le realizaron sólo los análisis de sangre, orina o cardíacos.

Pero aun en los pacientes estudiados con test adicionales, los médicos dijeron que los resultados los ayudaron para hacer el diagnóstico un tercio de las veces.

En cambio, la historia clínica sola o la historia clínica más el examen físico fueron lo más importante para que los doctores pudieran hacer el diagnóstico correcto en casi el 60 por ciento de los casos.

La inclusión de los análisis básicos explicó más del 90 por ciento de los diagnósticos correctos junto con la historia y los exámenes clínicos.

Las TC son importantes en algunos casos, como cuando una persona tiene una lesión en la cabeza y los médicos quieren descartar una hemorragia, indicó Sibbald. Pero, "son muy rutinarios. Es importante saber que obtener una imagen no es un diagnóstico", señaló.

Y hacer más estudios por imágenes no es gratuito. Aun cuando cada estudio exponga a los pacientes a una pequeña dosis de radiación, se van sumando, junto con la radiación de pesquisas similares y otros estudios a lo largo de la vida.

Sibbald dijo: "Existe el riesgo de hallar crecimientos extraños que demandan más imágenes".

Cada TC cuesta unos cientos de dólares y su uso sigue creciendo, en especial en Estados Unidos. Se estima que en el 2007 se hicieron 72 millones de TC en el país norteamericano.

Sibbald agregó que los antecedentes clínicos de cada paciente siguen siendo la pieza informativa más importante para los médicos. "Sin la historia clínica, están indefensos. No pueden darle contexto a lo que están buscando", añadió.

FUENTE: Archives of Internal Medicine, online 8 de agosto del 2011