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Lunes, 15 de Agosto de 2011

Salas de emergencia abarrotadas no retrasan atención de infartos

Reuters ·15/08/2011 - 17:55h

Por Amy Norton

Una sala de urgencias abarrotada no demora la atención con procedimientos de emergencia a pacientes con infartos en curso, por lo menos en un hospital de Estados Unidos.

En las dos últimas décadas, la cantidad de salas de emergencias de Estados Unidos disminuyó casi un cuarto, aunque aumentó el número de pacientes que las utilizan. Eso, a menudo, genera un abarrotamiento que, según estudios disponibles, tendría efectos adversos.

En el estudio publicado en Annals of Emergency Medicine, un equipo del Advocate Christ Medical Center, en Illinois, evaluó el tratamiento administrado en ese centro suburbano a 210 pacientes con un infarto en curso.

A todos se les realizó una angioplastia de emergencia para eliminar con un balón la obstrucción arterial causante del infarto. El procedimiento debe realizarse dentro de los 90 minutos posteriores a la llegada al hospital.

Los pacientes esperaron unos 65 minutos en promedio y el abarrotamiento de la sala de emergencias no pareció alterar el tiempo de espera.

La sala estaba funcionando al 127 por ciento de su capacidad, con un rango que fue del 28 y el 214 por ciento durante el período de estudio.

El doctor Ben Harris, que dirigió el estudio, consideró que los resultados "tranquilizan de algún modo", pero recordó que las salas de emergencia de Estados Unidos siguen funcionando más allá de su capacidad.

"No creo que haya duda de que el abarrotamiento esté teniendo un efecto adverso general", opinó el doctor Erik B. Kulstad, coautor del estudio, quien señaló que no lo habría tenido en el estudio porque el hospital cuenta con un plan para acelerar el acceso a angioplastia en los pacientes indicados.

"Cuando ingresa un paciente ultracrítico que necesita tratamiento e intervención, se lo estudia con cuidado (...) y no sólo la sala de emergencia, sino todo el hospital, trabaja para que reciba la atención adecuada", explicó Kulstad.

El problema, señaló, es que eso distrae personal y recursos de la atención de otros pacientes.

La principal limitación del estudio es que incluyó un solo hospital, aunque Kulstad consideró que los resultados podrían ser los mismos en otros centros de Estados Unidos. Por eso, indicó, se les está dando alta prioridad a reducir el tiempo de espera para acceder al tratamiento.

FUENTE: Annals of Emergency Medicine, online 1 de agosto del 2011