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Lunes, 15 de Agosto de 2011

Somalia pide fuerza humanitaria para proteger convoyes alimentos

Reuters ·15/08/2011 - 12:55h

Por Ibrahim Mohamed

Somalia pidió la creación de una nueva fuerza que proteja los convoyes y los campamentos de ayuda alimentaria en el país, azotado por una hambruna, y declaró el estado de emergencia en algunas zonas de la capital, Mogadiscio.

La mayoría de los rebeldes islamistas se retiró de la capital el pasado fin de semana, pero la amenaza de ataques de estilo guerrillero -como atentados suicidas- se mantiene a pesar de su derrota en el campo de batalla.

El Gobierno y una fuerza africana de paz de 9.000 hombres ha admitido que no controla la totalidad de la capital, incluso después del retiro de los rebeldes, dejando en peligro a miles de refugiados somalíes que pueblan las calles de Mogadiscio en busca de comida.

El retiro de los insurgentes de al-Shabaab, brazo de al Qaeda en la zona, ha generado esperanzas de que los grupos humanitarios podrán aumentar los suministros de ayuda tras años de obstrucción por parte de los milicianos.

El primer ministro de Somalia, Ali Mohamed Abdiweli, brindó una conferencia de prensa junto a Valerie Amos, coordinadora de ayuda de emergencia de Naciones Unidas.

"Nos hemos reunido hoy (sábado) con Valerie Amos (...) Hablamos de la actual situación humanitaria en Somalia y sobre la mejor manera de entregar la ayuda humanitaria a la población", dijo Ali.

"También planteamos el tema de la creación de una fuerza humanitaria especial, que tenga un doble propósito. En primer lugar, asegurar y proteger los convoyes de ayuda alimentaria. Y (en segundo lugar) proteger los campamentos, estabilizar la ciudad, y combatir el bandidaje y el pillaje", agregó.

Ali no dijo quién conformaría la fuerza.

Este mes, tropas del Gobierno lucharon contra grupos armados que robaron alimentos destinados a las víctimas de la hambruna. Los cargamentos fueron proporcionados por el Programa Mundial de Alimentos en el campamento de Badbaado, cerca de Mogadiscio.

Tras la reunión entre Ali y Amos, el presidente Sharif Ahmed emitió un decreto donde declara el estado de emergencia en zonas abandonadas por los rebeldes en Mogadiscio.

El decreto prohíbe a las milicias de clanes permanecer en esas áreas y da a los tribunales militares jurisdicción para intervenir en los crímenes cometidos allí.

Amos pidió una mayor seguridad para los convoyes que trasladan alimentos, y dijo que estaba sorprendida por las condiciones que halló tras recorrer un hospital y entrevistarse con somalíes que habían caminado a lo largo de grandes distancias para encontrar comida.

"El primer ministro y yo discutimos la importancia de la seguridad para garantizar que las operaciones humanitarias puedan continuar (...) confió que con una mejoría de la seguridad seremos capaces de hacer más para ayudar a esas personas que tienen tamaña necesidad", dijo Amos.

"Me quedé muda al ver a algunos niños en el hospital que visite, y no puedo imaginarme qué se siente ser un padre de esos niños que sufren ese nivel de desnutrición", agregó.

Una epidemia de cólera se está propagando en el país, especialmente entre la gente que peregrina hacia la capital somalí por la falta de alimento y de agua.

Cerca de 3,6 millones de personas están en riesgo de morir de hambre en Somalia. Alrededor de 12,4 millones de personas en el Cuerno de Africa -en países como Somalia, Kenia, Etiopía y Yibuti- se han visto afectadas por la peor sequía en décadas, de acuerdo con Naciones Unidas.

Decenas de miles de personas ya han muerto.