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Miércoles, 10 de Agosto de 2011

Algunos hospitales de EEUU se exceden en uso de test cardíacos

Reuters ·10/08/2011 - 17:50h

Por Frederik Joelving

Un estudio revela que en los hospitales de Estados Unidos varía mucho la forma de decidir quién es candidato para un estudio cardíaco por imágenes invasivo.

Esto aumenta las preocupaciones por el uso excesivo de ese procedimiento, llamado angiografía coronaria, que es costoso y puede causar efectos adversos.

Los autores hallaron que en algunos hospitales, menos de un cuarto de los pacientes estudiados tenía enfermedad cardíaca. En otros, todos.

Eso sugiere que algunos hospitales usan el test indiscriminadamente, mientras que otros lo reservan para pacientes de alto riesgo, según indicó la doctora Pamela S. Douglas, del Centro Médico de la Duke University en Carolina del Norte.

"Es evidente que carecemos de normas. Hay un uso diferenciado que muestra que podría haber un problema de calidad", dijo la autora principal.

En una angiografía coronaria, un médico guía un catéter por un vaso sanguíneo hacia el corazón, donde se inyecta una tinta especial.

Con una dosis alta de rayos X, busca obstrucciones causadas por placas de colesterol que reducen el flujo de sangre al corazón y pueden causar un infarto. Si hay una obstrucción grande, se usa un stent para "abrir" la arteria.

Mientras que el test es el estudio de primera elección para diagnosticar la enfermedad coronaria, no existe consenso sobre quiénes serían los que más se beneficiarían, además de los pacientes con infartos en curso o enfermedad cardíaca previa.

Con los datos de un registro nacional, el equipo de Douglas identificó más de 565.000 pacientes a los que se les había realizado una angiografía sin que existiera una emergencia ni antecedentes de enfermedad cardíaca.

La mayoría, pero no todos, había realizado antes una prueba de esfuerzo para obtener una primera idea del estado de salud cardíaca.

Los 691 hospitales obtuvieron resultados muy distintos: desde el 23 al 100 por ciento de los pacientes tuvo enfermedad cardíaca confirmada. Los centros con tasas más bajas de resultados positivos tendieron a hacerles el test a pacientes más jóvenes, de bajo riesgo y sin síntomas.

En algunos pacientes, las tintas utilizadas pueden causar daño renal. Las dosis altas de rayos X pueden elevar levemente el riesgo de desarrollar cáncer.

El procedimiento puede aumentar el riesgo de sangrado y de formación de coágulos, aunque Douglas indicó que menos de uno de cada 10.000 pacientes sanos tiene una complicación grave.

La autora aclaró que no todos los test negativos son un esfuerzo desperdiciado, ya que tranquilizan al paciente, los familiares y los médicos. "Negativo no significa innecesario", dijo Douglas, cuyos resultados publica Journal of the American College of Cardiology.

La experta agregó que no halló una forma de determinar qué enfoque tendría mejores resultados para los pacientes.

El doctor William Boden, cardiólogo de la State University of New York, en Buffalo, y que no participó del estudio, opinó que los resultados sugieren que algunos médicos y hospitales estarían usando el test indiscriminadamente. Su uso, señaló, tiene sentido si las pruebas de esfuerzo revelan un problema grave.

FUENTE: Journal of the American College of Cardiology, 8 de agosto del 2011