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Martes, 9 de Agosto de 2011

Purificadores de aire ayudan a asmáticos que viven con fumadores

Reuters ·09/08/2011 - 18:30h

Por Amy Norton

Los purificadores de aire ayudan a los niños asmáticos que conviven con un fumador a respirar un poco mejor.

Esos dispositivos no curan y los padres deberían promover hogares libres de humo para cuidar a sus hijos, pero cuando eso no ocurre, los purificadores de aire pueden aliviar los efectos nocivos del humo de tabaco de segunda mano.

Un equipo analizó la utilidad de los purificadores HEPA en 115 niños de la ciudad de Baltimore con asma y que convivían con un fumador.

Un tercio de las familias recibió un purificador para instalar en el living y otro para la habitación del niño. Otro tercio recibió ambos dispositivos y asistió a sesiones informativas a cargo de una enfermera sobre los peligros del humo de segunda mano.

El tercio restante actuó como "grupo de control" (los purificadores se les entregaron cuando finalizó el estudio).

En seis meses, los niños de los grupos que habían recibido los dispositivos tenían menos sibilancias, tos y otros síntomas, según las respuestas de los padres. Eso se traduciría en 33 días más por año sin síntomas.

"Ganaron un mes sin síntomas. Eso es importante", dijo la autora principal del estudio, Arlene M. Butz, experta en asma del Centro Infantil de Johns Hopkins, en Baltimore.

Con todo, la autora aclaró que un purificador de aire no reemplaza a un hogar libre de humo.

Su estudio demostró que mientras los purificadores HEPA disminuyeron los niveles de partículas en el aire de los hogares participantes, no les proporcionaron la misma calidad de aire que la de un hogar sin fumadores. "Cuando hay un niño asmático, no debe haber fumadores", dijo Butz.

Los niveles de nicotina en el aire y los subproductos de la descomposición de la nicotina en la orina de los niños no variaron con el uso de los filtros de aire.

Lo ideal es que los padres dejen de fumar, señaló Butz. Mientras, deberían limitarse a fumar fuera del hogar.

La calidad del aire es especialmente importante para los niños urbanos. No sólo registran las tasas de asma más altas de la población infantil de Estados Unidos, sino que son los más expuestos al humo de segunda mano o tabaquismo pasivo.

Entre el 40 por ciento y dos tercios de los niños asmáticos que viven en ciudades conviven con un fumador.

"Sabemos que en los edificios, el humo se filtra a otras habitaciones", indicó Butz. Por lo tanto, recomendó instalar un purificador HEPA aun en los departamentos sin fumadores. Si una familia puede pagarlo, Butz aconsejó utilizar dos dispositivos (uno en el living y otro en la habitación del niño).

El costo de los dispositivos HEPA varía; los utilizados en el estudio cuestan entre 100 y 150 dólares, comentó Butz. Está también el costo del reemplazo de los filtros y la electricidad; el consumo es similar al de una bombilla de luz común.

El estudio se realizó con subsidios federales y de la Johns Hopkins University. Ninguno de los autores tiene conflicto de intereses económicos.

FUENTE: Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, agosto del 2011