Archivo de Público
Viernes, 5 de Agosto de 2011

Expertos indagan qué come un parásito para lograr eliminarlo

Reuters ·05/08/2011 - 15:25h

Por Tan Ee Lyn

Investigadores de Australia están trabajando en una técnica que les permitirá exterminar a parásitos que están destruyendo los fármacos existentes.

El parásito que emplearon en el estudio fue la Leishmania, que se transmite a través de la picadura de un mosquito.

Luego de un período de incubación, el parásito causa gran inflamación en la piel, fiebre, anemia y daño en el bazo y el hígado. La leishmaniasis afecta a 12 millones de personas en todo el mundo y se está volviendo cada vez más resistente a los medicamentos actualmente disponibles.

Los científicos expusieron al parásito a una amplia variedad de fuentes de alimento. Mediante el uso de equipamiento altamente sensible, evaluar cómo esos nutrientes eran absorbidos por los cuerpos de los parásitos.

"Usando esta técnica hallamos que los parásitos de la Leishmania son muy dependientes del uso de azúcares para su crecimiento", escribió el autor del estudio, Malcolm McConville, profesor de bioquímica y biología molecular de la University of Melbourne.

"Esto fue sorprendente, dado que estudios previos sugerían que estos parásitos podían usar una serie de otros nutrientes para su crecimiento (como los aminoácidos y las grasas)", añadió.

"Por lo tanto, son mucho más delicados de lo que pensábamos y, por ende, más vulnerables al ataque terapéutico", dijo McConville a Reuters.

El equipo espera usar esta fuente de alimentación como una forma de atacar al parásito, frecuente en gran parte de América, Oriente Medio y algunas partes de Asia.

"Estamos interesados en ver si podemos desarrollar nuevos fármacos que inhiban el metabolismo del azúcar en el parásito. Esas medicinas no sólo evitarían su crecimiento y la infección de nuevos tejidos, sino que además lo harían más vulnerable a la respuesta inmune del huésped", dijo McConville.

"El efecto posterior es importante porque los parásitos de la Leishmania con frecuencia puede inducir una infección crónica a largo plazo que es muy difícil de eliminar con los medicamentos actuales. Por ello existe la necesidad de desarrollar nuevos fármacos", agregó.

Observando cómo se comportan y crecen los patógenos, los científicos pueden explorar nuevas formas de interrumpir esos procesos y exterminarlos. Por ejemplo, hay ciertos medicamentos contra la gripe que impiden que el virus entre e infecte las células humanas, y otros evitan que las células infectadas emitan virus de la influenza recientemente generados.

En este experimento, McConville y sus colegas observaron qué comían los parásitos, por lo que podrían buscar formas de matarlos impidiendo que obtengan los nutrientes que necesitan.

"Esto es directamente aplicable a la observación del metabolismo en otros patógenos. Por ejemplo, actualmente estamos usándolo para investigar el metabolismo del parásito de la malaria", añadió el autor, cuyo estudio fue publicado en Journal of Biological Chemistry.