Sábado, 19 de Enero de 2008

La disidencia interna en Cuba dice que elecciones son "una burla"

EFE ·19/01/2008 - 22:16h

EFE - Aunque no hay margen a la sorpresa de que algún candidato se quede fuera del escaño al que aspira, el mensaje oficial ha llegado a la población y no pocos repiten en las calles que darán su "voto unido" el domingo.

Miembros de la disidencia interna en Cuba consideraron el sábado que las elecciones generales que se celebran hoy en Cuba son "una burla", "más de lo mismo" y "una obra de teatro".

También estimaron que "no tiene ningún valor" y será "un acto formal" al final del proceso electoral que concluirá en 45 días con la instalación de la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento) para una legislatura de cinco años y la designación del nuevo Consejo de Estado.

La disidencia coincidió en que, independientemente de que el convaleciente Fidel Castro sea reelegido al frente del Consejo de Estado, el jefe de la revolución seguirá tomando las decisiones del país.

Fidel Castro, de 81 años, es candidato a renovar su escaño de diputado y a la reelección en el Consejo de Estado, aunque se encuentra desde julio de 2006 convaleciente de una grave enfermedad intestinal que le obligó a delegar sus cargos a su hermano, el general Raúl Castro, primer vicepresidente del país.

El ex preso político Óscar Espinosa Chepe, integrante del grupo de 75 disidentes condenados en la primavera del 2003, consideró que la eventual renovación del mandato de Fidel Castro "no tiene ningún valor, en definitiva la persona que se quede va a hacer lo que él diga, si está o no está, eso no tiene peso ninguno".

"Eso no tiene ninguna significación en Cuba y mi impresión es que en la calle la gente ni se pregunta eso, hay una total indiferencia respecto a ello", dijo.

Para el opositor cubano, los comicios "no tienen nada que ver con unas elecciones", aunque consideró que "cada cubano debe tener el derecho a decidir lo que va a hacer (con relación a su voto)".

Por su parte, Oswaldo Payá, líder del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), en un comunicado difundido el viernes, tildó las elecciones generales de "tomadura de pelo" y de "grave violación de la soberanía popular".

Payá consideró que esa cita electoral supone un "daño a la dignidad de las personas y al derecho de nuestro pueblo a definir su vida y su futuro", así como una "violación de la constitución".

No obstante, no pidió a la población que no tome parte en las elecciones porque no tiene "la facultad ni la intención de decir a ningún cubano si debe votar o no".

Las "Damas de Blanco", integrado por mujeres familiares del "grupo de los 75", tampoco han hecho ningún llamado a que se adopte una posición ante los comicios.

Miriam Leiva, miembro fundadora de esa agrupación, dijo que las elecciones "son realmente una repetición de algo que no es democrático porque está predeterminado quién va a ser elegido".

"Los cubanos votan porque si no (lo hacen), puede tener consecuencias para su trabajo, el estudio y su vida en general. Hay muchas personas que lo hacen porque siguen apoyando al Gobierno", añadió.

La ex presa política Marta Beatriz Roque, de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil, cree que "no debemos hablar de estas votaciones porque el hecho de que hablemos implica legitimar una cosa que no es legítima".

Roque cree que "es absurdo hablar de algo que ya está hecho porque los 614 diputados ya están elegidos", además aseguró que en esta votaciones el pueblo va a hacer el "ridículo" y va hacer una "obra de teatro" porque ya todo está hecho.