Sábado, 19 de Enero de 2008

La alambrada de espino como joya o en camiseta calada, inspira a Margiela

EFE ·19/01/2008 - 21:43h

EFE - Los modelos vestidos con la colección otoño-invierno 2008-2009 para hombre de Martin Margiela simulaban durante la presentación de la misma en La Cartonnerie, en París, leer periódicos en cuyas portadas aparecía su atuendo.

La próxima temporada fría se presenta contundente para el hombre de la Maison Martin Margiela, que optó por la alambrada de espino como uno de los temas principales de su línea otoño-invierno 2008-2009.

El espino se llevará en lugar de la corbata, directamente sobre el cuello, muy elegante, pues será una verdadera joya, según mostró hoy el equipo en La Cartonnerie, un bello espacio del barrio XI de París, no muy lejos de la casa madre.

En esta ocasión, los Margiela, todos vestidos con bata blanca, como manda la tradición de la casa, se desplazaron unos metros de su cuartel general y tapizaron de marrón las cristaleras del lugar.

Única manera de ofrecer la penumbra necesaria a su instalación, en la que una veintena de modelos evocaron a lo largo del día diferentes momentos de la vida cotidiana de un hombre de su tiempo, más bien joven, desde luego, que nadie se llame a engaño.

Junto a unas estanterías, un bar o un barril, siempre blancos, cada maniquí leía un diario cuya portada representaba la prenda que él mismo lucía en ese momento.

Efecto "trompe l'oeil" en versión siglo XXI Margiela, destacado por la iluminación que sucesivamente recaía en uno u otro modelo, comentado por los miembros del equipo a unos invitados muy atentos, que a menudo tomaban notas.

El espino dio también motivo a la Maison de ofrecer este invierno próximo la ocasión de lucir músculo, en camisetas caladas inspiradas en el tema.

Otras llevan la M de 'Maison' y de 'Margiela' inscrita en su parte delantera del hombro a las caderas, mientras que algunos accesorios de la firma se felicitan por el 20 aniversario que cumple la casa en 2008.

Zapatos calavera y bolsos muy viajeros serán aquí accesorios indispensables como el "barbelé" (espino), para el hombre que quiera seguir una de las cinco líneas numeradas en que la firma pensó su colección invernal.

En la primera de ellas, la "número 10, Colección Hombre", más gráfica que en temporadas precedentes, abundó el negro y el blanco, el rojo vivo y el azul, sobre el tema de las rayas y el espino, pero también los ladrillos, las rejas y las huellas de neumático.

Como es también tradición, la línea 14 evocó los nuevos "intemporales" que todo hombre Margiela debe tener en su guardarropa, listos para todo tipo de ocasiones, elaborados artesanalmente, y que poco tienen que ver con una evolución por temporadas de la moda.

Nada que ver con las ideas plasmadas por el tándem Viktor and Rolf Monsieur en su selecta presentación, "sobre colgador", con el apoyo eventual de algunos maniquíes, organizada en el centro de París, junto al Centro Pompidou.

Si en el pret-a-porter femenino los dos modistos gustan sorprender con estrategias de todo tipo, en la moda masculina gustan concentrar su energía de otra manera, sin floritura alguna más allá de la cuidada terminación de cada prenda, de cada bolsillo o cada sello decorativo colocado.

Para el invierno que viene, sus diseños serán abundantemente dorados para las ocasiones más elegantes, con ornamentos de cachemir planchados en caliente, o con tejidos impermeabilizados al aceite sobre pantalones y tres cuartos a cuadros príncipe de gales.

Prenda clave de toda fiesta, el pantalón esmoquin, cuya raya de complejísima elaboración es más alta costura que prét-à-porter, con varios pliegues superpuestos abiertos en el medio, por ejemplo.

Se llevará con elegantes camisas blancas cuya pechera, en lugar de los plisados habituales, se adornará con los múltiples bolsillos de inspiración militar.

La misma idea se declinará en camisas de cuadros príncipe de gales o pata de gallo o negras y oro viejo.

Todo ello para rendir homenaje al único tema central de la colección, Julio Verne y su "Viaje al Mundo en 80 días", en globo, tren o barco.

A su paso por China, el rojo impregnó jerséis, pantalones y chaquetas, mientras que la India aportó amarillos y mostazas, sin por ello dejar de lado beiges, marrones y marinos.

Margiela y Viktor and Rolf ofrecieron hoy dos de las once presentaciones previa cita organizadas en la semana de colecciones de la moda masculina de París, al igual que Balenciaga, Bjorn Borg White, Issey Miyake, Julius, Lagerfeld, Lucien Pellat-Finet, Mammiféres de luxe y Véronique Branquinho Homme.