Sábado, 19 de Enero de 2008

Vota Nevada, el primer estado donde los hispanos pueden marcar la diferencia

EFE ·19/01/2008 - 17:45h

EFE - El voto hispano tendrá mayor influencia en los caucus demócratas que en los republicanos, ya que, a nivel nacional, aproximadamente el 57 por ciento de los hispanos registrados para votar se definen a sí mismos como demócratas.

Nevada, el primer estado en la campaña electoral donde la población hispana puede marcar la diferencia, celebra hoy sus "caucus", un peculiar sistema de elección en el que los ciudadanos muestran sus preferencias por un candidato.

El voto hispano tendrá mayor influencia en los caucus demócratas que en los republicanos, ya que, a nivel nacional, aproximadamente el 57 por ciento de los hispanos registrados para votar se definen a sí mismos como demócratas.

En el caso concreto de Nevada, donde las reuniones ciudadanas en las que se apuesta por un candidato comienzan a las 11.00 hora local (19.00 GMT), los hispanos, según los últimos datos del Censo, representan el 23,5 de la población, aunque menos de la mitad, el 11 por ciento, están registrados para votar.

Nevada es, entre los estados del oeste del país, el cuarto en población hispana, detrás de Nuevo México (43 por ciento), California (35 por ciento) y Arizona (28 por ciento), de ahí que los candidatos demócratas Hillary Clinton y Barack Obama hayan cortejado abiertamente a esa comunidad en los últimos días.

Inicialmente, los hispanos, que guardan un buen recuerdo de la presidencia de Bill Clinton, parecen decantarse más por su esposa, Hillary, que les inspira cierta continuidad de aquellos buenos años, que por Barack Obama.

Por tanto, el senador de Illinois se enfrenta en Nevada a un importante prueba sobre su capacidad para superar las divisiones raciales tradicionales entre las dos principales minorías del país, la hispana y la afroamericana.

Los analistas consideran que una victoria de Obama en este estado de gran presencia latina reforzaría el argumento del senador de color de que él es más "elegible" que Hillary Clinton por el ciudadano común de Estados Unidos.

Por el contrario, una derrota sembraría la duda de la viabilidad de la candidatura de Obama en estados de gran población hispana como California o Nueva York.

Esto no ha sido óbice para que ambos aspirantes se hayan volcado en anuncios destinados a captar su voto en este estado, así como en la movilización de cientos de voluntarios dedicados a mantener contacto directo con esta comunidad que, saben, responde bien cuando se le atiende personalmente.

Federico de Jesús, portavoz del senador Harry Reid, demócrata de Nevada, que se encuentra en Las Vegas como voluntario en los esfuerzos de movilización de los hispanos en este estado, reconoció que la población latina está "sorprendida por la campaña masiva que los demócratas han lanzado en Nevada para atraer este segmento de la población, que es crucial".

"Los hispanos están muy entusiasmados y en las oficinas del Partido Demócrata se han recibido cientos de llamadas de electores hispanos que nunca han participado y ahora quieren hacerlo", dijo De Jesús a Efe desde Las Vegas.

La campaña en el campo demócrata está, pues, sumamente reñida, ya que las encuestas dan una ligera ventaja a Hillary sobre Obama (37-33), que bien podría dar la vuelta, especialmente después de que un juez del estado decidiera que los trabajadores de los casinos de Las Vegas pueden realizar "caucus" en sus lugares de trabajo.

En opinión de los analistas, esta decisión puede beneficiar a Obama sobre Hillary, dado que el Sindicato de Trabajadores Culinarios (Culinary Workers Union), que agrupa a más de 60.000 trabajadores en el estado y está muy arraigado entre el personal de los casinos, ha dado su respaldo al senador de color.

En el lado republicano, casi nadie duda de que el ganador en este estado será Mitt Romney, el ex gobernador de Massachusetts que -según los sondeos- conseguirá en torno al 25 por ciento de los votos.

Quizá por eso ha sido el único republicano en hacer campaña en serio en este estado, en el que podría quedar segundo el senador por Arizona, John McCain, con el 20 por ciento de los votos.

McCain, al igual que Mike Huckabee, el ex gobernador de Arkansas que enarbola como ningún otro sus credenciales cristianas y conservadoras y podría movilizar el electorado evangélico del Sur, han concentrado sus esfuerzos estos últimos días en Carolina del Sur, donde también hoy se juegan su prestigio y su permanencia fuerte en esta campaña.