Viernes, 18 de Enero de 2008

Cinco muertos en la tercera jornada de protesta política en Kenia

EFE ·18/01/2008 - 10:41h

EFE - Un hombre se desmaya en la entrada de una clínica médica en el barrio de Kibera, en Nairobi, tras ser supuestamente alcanzado por disparos de la policía.

Al menos cinco personas murieron y varias resultaron heridas en la tercera y última jornada de manifestaciones organizadas por la oposición keniana en protesta contra el fraude en las elecciones de diciembre, según confirmaron fuentes de la policía.

Tal como sucedió en la víspera y el pasado miércoles, la barriada pobre de Kibera, en Nairobi, fue uno de los epicentros de los enfrentamientos entre la policía y los seguidores del principal partido de oposición, el Movimiento Democrático Naranja (ODM) que dirige Raila Odinga.

Cuatro de las víctimas mortales se produjeron precisamente en Kibera, donde Efe constató que la policía abrió fuego directo contra los manifestantes, a los que previamente había tratado infructuosamente de dispersar con gases lacrimógenos.

Al atardecer y momentos antes de que la prensa extranjera abandonara la barriada, un adolescente yacía aun sobre el asfalto, muerto de un disparo en la cabeza.

Un poco más lejos, en el interior de un contenedor vacío, otro muchacho permanecía tumbado, respirando apenas, a la espera de que llegara una ambulancia.

En las jornadas anteriores, destacamentos de elite de la policía contuvieron a los manifestantes en el perímetro de Kibera a fin de que no marcharan hacia el centro de Nairobi, pero en esta ocasión penetraron en el corazón del barrio y al llegar a una plaza se separaron y arrestaron a todos los que los apedreaban.

Tres adolescentes fueron conducidos a empujones a una casa, donde los policías los apalearon duramente, a juzgar por los gritos de dolor que los periodistas podían oír desde apenas diez metros de distancia.

La policía amenazó a todos los que intentaban acercarse y obligó a los representantes de la prensa a abandonar el lugar sin que pudieran comprobar el estado de los tres arrestados.

Entretanto, en el centro de la capital unos 200 manifestantes, casi todos musulmanes, fueron reprimidos por la policía cuando salieron de las mezquitas donde habían estado rezando.

Ninguno de los grupos de manifestantes pudo acercarse al parque Uhuru, donde la oposición trata de concentrarse desde el 30 de diciembre, y los líderes del ODM, una vez más, estuvieron ausentes de las manifestaciones.

En la ciudad costera de Mombasa, la segunda metrópoli en importancia de Kenia, una persona murió en los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, que tal como en días anteriores impidieron las manifestaciones organizadas por la oposición pese a la prohibición impuesta por el Gobierno.

El ODM calcula que desde las elecciones del 27 de diciembre, tildadas de fraudulentas por la oposición y por los observadores internacionales, las víctimas mortales llegan al millar, la mayoría militantes alcanzados por los disparos de las fuerzas de seguridad.

Nueve países occidentales emitieron hoy en Nairobi un comunicado conjunto en el que pidieron al Gobierno que desista del "uso indiscriminado de la fuerza contra civiles desarmados".

"Instamos a la policía a ejercer sus funciones en el marco estricto de la Ley y desistir de cualquier uso extraordinario o desproporcionado de la fuerza que pueda causar, especialmente, la muerte de manifestantes desarmados", señala el documento emitido por las embajadas de Australia, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Holanda, Noruega, el Reino Unido, Suecia y Suiza.

A fin de evitar más víctimas, el partido de Odinga anunció hoy que pasa a una nueva forma de lucha política, centrada en el boicot contra las empresas de los hombres próximos al presidente keniano, Mwai Kibaki.

"Hoy será nuestro último día en la calle", dijo a Efe el portavoz del ODM, Salim Lone, quien añadió que el movimiento ha pedido a sus partidarios "boicotear todas las empresas cuyos propietarios son miembros del Ejecutivo".

Por su parte, la Comisión de Derechos Humanos de Kenia afirmó también hoy que "Kibaki no fue reelegido, sino que extendió su primer mandato", tras quedar demostrado que las elecciones fueron manipuladas.

Sin embargo, Maina Kiai, presidente de la Comisión creada por Kibaki en 2002, pero que funciona con total autonomía, descartó la utilidad de que la oposición pueda acudir a los tribunales para recurrir las irregularidades denunciadas en la votación, como viene sugiriendo el Gobierno, porque "el Presidente controla todas las instituciones".