Viernes, 18 de Enero de 2008

Stop a las grasas más dañinas

Los aceites vegetales parcialmente hidrolizados o grasas ‘trans’ aumentan el colesterol malo y el riesgo de diabetes

AINHOA IRIBERRI ·18/01/2008 - 19:23h

SXC - Un plato de patatas frita ricas en grasas trans

“No tienen ningún valor intrínseco para la salud aparte de las calorías que aportan”. Con esta contundencia definía el New England Journal of Medicine (NEJM) a las grasas procedentes de aceites vegetales parcialmente hidrogenados, más conocidas como grasas trans.

Bajo este nombre se esconden alimentos tan comunes como los vendidos en la mayoría de cadenas de comida rápida, gran parte de la bollería industrial y las fáciles de hacer (y de comer) palomitas de microondas, entre otros.

El catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de las Palmas de Gran Canaria Lluis Serra tiene claro que habría que prohibirlos, algo que no es de extrañar a tenor de lo expuesto en la revisión del NEJM antes citada: un incremento de sólo el 2% del consumo de estas grasas supone un aumento del 23% del riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular.

No todas las trans son igual de dañinas, y el nivel de procesado marca casi siempre la diferencia. Así, las grasas trans naturales están en alimentos que provienen de la leche de cabra y oveja, como el queso. Ningún estudio ha mostrado una asociación entre estas grasas y la enfermedad cardiovascular aunque, advierte Serra, es recomendable “moderar su consumo”.

Pero ¿por qué se hidrogenan parcialmente los aceites vegetales convirtiéndolos en una sustancia que aumenta el colesterol malo, el riesgo de diabetes y la inflamación celular?

Según explica Serra, tras este procesado se consigue que los aceites vegetales se solidifiquen, haciéndolos así más aptos para cocinar. Además, aguantan más tiempo y “tienen un mejor resultado tecnológico ya que, por ejemplo, los alimentos que se elaboran con ellas son menos pegajosos”.

Hay alternativas para las grasas trans, y el aceite de oliva es la principal.
Algunas empresas han decidido suprimir las grasas trans, pero en España no está prohibido su consumo.

Según el presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, Félix Lobo, para ello se tendría que aprobar una normativa europea: “España lo propuso en abril de 2007 y no observamos mucho entusiasmo por parte del resto de Estados miembros”.

Lobo señala que, en España, el consumo de grasas trans no es muy elevado, ya que se sitúa cerca de los 2,1 gramos al día, pero el NEJM fija en dos el límite para que comiencen los efectos adversos. Una ración de patatas fritas triplica este límite.

Serra concluye: “Hay que prohibir los ácidos grasos trans, sabiendo además que existen alternativas”. Mientras tanto, no freír –y, menos, reutilizar– con aceites vegetales, evitar los restaurantes de comida rápida y la bollería industrial que no especifique que no  los usa, son los consejos de este experto.

 

El etiquetado de los alimentos no lo especifica

 Las numerosas evidencias científicas sobre los perjuicios de las grasas ‘trans’ hicieron que Dinamarca prohibiera su consumo, medida que también ha adoptado el estado de Nueva York (EEUU).

Sin embargo, en otros lugares del mundo, como España, este consumo está permitido, por lo que los expertos apelan a la propia responsabilidad del consumidor para reducir su ingesta de grasas ‘trans’. Y ahí precisamente está el problema.

Al contrario que en EEUU, que en 2006 obligó a la industria a indicar en el etiquetado si un alimento contiene estos ácidos grasos, en España (y en el resto de Europa, excepto Dinamarca) esta medida es opcional, por lo que es difícil evitar su consumo aunque se quiera.

Así, se pueden leer entre los ingredientes de unos ‘donuts’ envasados pero no hay ni rastro de ellos en una bolsa de patatas de una conocida marca que afirma, eso sí, que usa aceites vegetales; de la hidrogenización, ni palabra.

El presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, Felix Lobo, anunció a Público que se está preparando en Europa un gran proceso de reforma del etiquetado. España pedirá que figuren las grasas ‘trans’.