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Jueves, 14 de Julio de 2011

El FMI reclama aún más ajustes a Grecia e Italia

La agencia Fitch hunde a Atenas pero salva la cara al plan italiano

B. C. B. / AGENCIAS ·14/07/2011 - 01:00h

La ribera mediterránea volvió ayer a ser sacudida por las agencias de calificación de riesgo con un resultado dispar. Fitch, la tercera de las agencias de rating mundiales, recortó la nota de solvencia de Grecia ahondando aún más en su acepción ya de bono basura. La agencia dice que ha tenido que tomar esta decisión, en la que sitúa a la República Helena en el nivel CCC (en la parte más baja de bono basura), porque no ve que haya un plan "creíble" por parte de la Unión Europea y el FMI para refinanciar al país. Tal y como han reconocido desde Atenas, con los fondos actuales sólo podrían subsistir hasta el próximo 15 de septiembre.

La reacción de Fitch, la agencia que puede considerarse más moderada de las tres que ponen nota a la solvencia de la deuda soberana, es fruto de la dilación en la toma de decisiones por parte de los políticos europeos, algo que el propio FMI criticó ayer.

Pero ayer las agencias de rating, las que han alentado las últimas incertidumbres de la zona del euro, no fueron las únicas agoreras. El FMI les hizo una buena comparsa. Publicó uno de los informes con los que va evaluando la aplicación de las medidas de austeridad de Grecia, en el que da por hecho que tendrá que pasar por un impago selectivo de su deuda y urge al Gobierno de Yorgos Papandreu a implementar con rapidez las medidas del plan de ajuste y "sobreponer a la inercia" de los últimos meses. Pero, sobre todo, reclama otro plan de ajuste fiscal para el medio plazo en el que se incluyan medidas impopulares, todavía más, como acabar con los privilegios de los funcionarios o cerrar entidades públicas, para lograr el objetivo de llegar a un déficit del 3% en 2014.

El FMI advierte de que la deuda helena tocará el próximo año su pico máximo al suponer un 172% de la economía y que el nivel será insostenible hasta 2020. Además, empeora la previsión para el PIB, que cree que caerá un 3,8% este año, frente al 3% que había estimado inicialmente. Hurgando en la catástrofe, el Fondo expresa su preocupación por la complicada situación de la banca griega y reconoce que el soporte del BCE en estas circunstancias es imprescindible. Tan sólo la fortaleza del sector exportador arroja un rayo de luz sobre la economía helena.

Mejor suerte corrió ayer Italia, a la que Fitch echó un capote al calificar de "ambicioso" el plan de ajuste que ha diseñado y al señalar que va por el buen camino para mantener su actual calificación crediticia de AA- (una buena nota de solvencia, próxima al sobresaliente). El optimismo de la agencia contrasta con la visión del FMI, que exigió al Gobierno de Silvio Berlusconi que amplíe los ajustes para reducir su masiva deuda.

En este sentido, Italia anunció ayer que el plan de ajuste tendrá diez medidas más de las que se habían anunciado inicialmente. El ministro de Economía, Giuglio Tremonti, sorprendió al hablar de privatizaciones en el país, aunque dijo que no las hará hasta que pase la crisis para obtener un mejor precio. Tremonti anunció que los ayuntamientos tendrán que vender sus bienes "mediante un mecanismo de incentivos". El plan de ajuste ahorrará entre 43.000 y 48.000 millones hasta 2014 y será aprobado por la Cámara Baja mañana. Berlusconi ha adelantado el trámite para intentar calmar a los mercados, y a Angela Merkel.