Viernes, 18 de Enero de 2008

Vegara dice que el sector de la vivienda se normaliza y cuenta con una demanda sólida

EFE ·18/01/2008 - 11:54h

EFE - El precio de la vivienda libre subió el 4,8 por ciento en 2007, seis décimas por encima de la variación registrada por el IPC (4,2 por ciento), lo que sitúo el precio medio del metro cuadrado en 2.085,5 euros.

El secretario de Estado de Economía, David Vegara, afirmó hoy en París que España está viviendo una "normalización" del sector de la vivienda tras un periodo excepcional, e insistió en que la demanda continúa siendo "sólida".

"Este mercado se sustenta en factores reales", subrayó Vegara en un acto ante inversores de la plaza francesa para presentar la oferta de deuda pública española en este año.

Interrogado en varias ocasiones sobre los riesgos de un bajón en el negocio inmobiliario, explicó que "hay una demanda sólida" que tiene que ver con el crecimiento de la población en los últimos años (más del 10%), la llegada a la edad activa de las generaciones más numerosas, la disminución del tamaño de los hogares o las compras de los no residentes, que siguen a buen ritmo.

Según las previsiones del Gobierno, las necesidades de viviendas se van a situar en torno a las 400.000-500.000 unidades anuales.

El secretario de Estado indicó que en el sector de la construcción, las infraestructuras toman el relevo a la actividad de vivienda.

En términos generales, señaló que "la construcción es un elemento importante" en el "dinamismo" de la economía española "pero no el único", y aludió a la contribución creciente al aumento del Producto Interior Bruto (PIB) de los servicios y la industria.

En cuanto a la posibilidad de que la crisis hipotecaria de Estados Unidos repercuta a España, Vegara subrayó que "no ha afectado al sector financiero español" y "en España no hay créditos 'subprime'" e insistió en "la fortaleza del sector financiero", con unas tasas de cobertura de sus créditos entre las mejores de los países de su entorno.

Dijo que su escenario central para este año es el de un "aterrizaje suave" y un aumento del PIB "en torno al 3%" -la cifra exacta es el 3,1%-, con un modelo "más equilibrado".

De la inflación, reconoció que "no estamos contentos" con la situación actual (2007 se cerró en el 4,3%) y por eso "tendremos que corregirlo en el futuro", dado el diferencial con la media de la zona euro (un 3,1% el pasado año).

Atribuyó ese diferencial en los últimos años a que la peseta había entrado devaluada en la moneda única y el fenómeno se ha ido corrigiendo; a un dinamismo superior de la demanda interna; y a un mayor peso en la cesta de la compra del petróleo y los alimentos, que han sido los productos que más han subido.

Respecto a las proyecciones, señaló que si el petróleo se estabiliza, la inflación a finales de año estará en el 3%.

Respecto al déficit exterior español, argumentó que no se debe a una pérdida de competitividad ni a un deterioro del sector exportador, como lo muestra que la cuota de las exportaciones españolas se ha mantenido bastante estable desde 1999.

El secretario de Estado indicó que después de haber logrado en 2007 un saldo positivo de las cuentas públicas del 2% del PIB, "esperamos un importante superávit para este año y para el próximo".

Señaló que España no tiene intención de emitir deuda indexada a la inflación como hacen otros países.

La directora general del Tesoro, Soledad Núñez, señaló que gracias al saneamiento de las cuentas públicas, el pasado año se redujo la deuda pública española en 4.500 millones de euros, para quedar en 308.000 millones, y para este año se prevé un recorte suplementario de 800 millones.