Viernes, 18 de Enero de 2008

Instantes de la república y la monarquía española se funden en la exposición "Alfonso"

EFE ·18/01/2008 - 16:03h

EFE - Aspecto de la exposición "Alfonso. 50 años de la historia de España" que recoge en Valladolid imágenes del fotógrafo Alfonso Sánchez García (Ciudad Real,1880-Madrid,1953), uno de autores españoles más importantes de la primera mitad del siglo XX.

Históricas obras del fotógrafo Alfonso Sánchez "Alfonso", como "La proclamación de la I República" y el primer despacho oficial entre Alfonso XIII y Primo de Rivera, entre otras, figuran entre las casi cien expuestas en Valladolid para repasar alguno de los momentos más decisivos del siglo XX en España.

Las instantáneas de "Alfonso" (1880-1953), uno de los fotógrafos más importantes de la primera mitad del siglo XX, se han recopilado en la exposición titulada "Alfonso. 50 años de la historia de España".

Es la primera vez que se expone alguna de las fotografías, que, además de cuestiones políticas trascendentes, se convierten también en testimonio de la vida cotidiana del país entre 1890 y 1953, según ha explicado el historiador y comisario de la exposición, Publio López Mondéjar.

"Alfonso" es presentado en la exposición como "un reportero, un testigo privilegiado y atento que supo captar el pulso de la calle" y para López Mondéjar, un profesional que "atendía a todo: a los toros, al deporte, a la vida cotidiana y a la política".

El comisario de la exposición ha detallado en rueda de prensa la "inagotable" obra del artista, que constituye "una fuente importantísima para el estudio de la vida cotidiana de la época".

"Es el gran fotoperiodista español de su época", ha descrito el historiador, quien ha asegurado que el autor de la exposición "siempre tuvo conciencia de que su trabajo iba a ser el espejo de su tiempo".

Muestra de ello son las instantáneas recogidas en la exposición entre las que se encuentran el discurso de la Corona de Alfonso XIII (1916), la repatriación de los españoles hecha por Abb-el-Krim en la guerra entre España y Marruecos (1923) y el cadáver del presidente José de Canalejas en los salones de la Presidencia del Gobierno (1912) y el de José Calvo Sotelo (1936).

Asimismo, entre los hechos políticos de la primera mitad del siglo XX, la cámara de "Alfonso" captó un mitin callejero de Pablo Iglesias (1915), el discurso del futuro presidente de la República Niceto Alcalá Zamora durante la sesión de apertura de las Cortes constituyentes republicanas el 14 de julio de 1931 y la proclamación de la República en la madrileña Puerta del Sol.

El primer despacho oficial entre Alfonso XIII y Miguel Primo de Rivera en septiembre de 1923, constituye, según López Mondéjar, una "exclusiva de la época".

En la exposición, patrocinada por Caja Madrid, también se pueden ver fotografías que reflejan la vida intelectual de Madrid en la primera mitad del siglo XX.

Entre ellas, destacan las realizadas a Antonio Machado en el café de las Salesas (1933), al maestro Federico Chueca (1906), a Ramón Peréz de Ayala, José Ortega y Gasset y José Martínez Ruiz, Azorín en 1915 y a Benito Pérez Galdós en su casa de Hilarión Eslava en 1910.

La vida cotidiana de la época ha quedado reflejada en fotografías como "Lavaderos públicos en la calle de Galileo" (1925), "Violinista en el Madrid de los Austrias" (1925), "Vendedora de pavos en la plazuela de Santa Cruz" (1925), "Tiempo de cocido en plena calle" (1933) y la de unos votantes ante el colegio electoral en la jornada del 15 de diciembre de 1930.

Además, entre las instantáneas se encuentran la cogida mortal del torero Manuel Granado el 7 de mayo de 1922, una parada del portero Ricardo Zamora en el antiguo estadio de Chamartín (1931) y el cadáver de Joselito velado por los miembros de su cuadrilla, en la enfermería de la plaza de toros de Talavera de la Reina (1920).

"Son acontecimientos especiales en los que normalmente son los fotógrafos los que inventan su propia información", ha asegurado López Mondéjar, quien ha explicado que en aquella época existían "chivatos" que alertaban a los fotógrafos de los hechos.

El comisario ha destacado la calidad de las fotografías porque "una de las cosas más importantes para los a fotógrafos de esa época era el dominio extraordinario de la artesanía de su trabajo".