Miércoles, 3 de Octubre de 2007

Lagerfeld abre, infalible, la quinta jornada del Prêt-à-Porter estival 2008

EFE ·03/10/2007 - 21:53h

EFE - Karl Lagerfeld (centro) abrió la quinta jornada de desfiles del Prêt-à-Porter de París para la próxima temporada estival. EFE

Karl Lagerfeld, figura ya histórica y siempre de vanguardia en la moda internacional, volvió hoy a mostrar su arte en los jardines del Louvre, al abrir la quinta jornada de desfiles del Prêt-à-Porter de París para la próxima temporada estival.

Las pasarelas vivieron hoy además dos despedidas, la primera de Valentino, quien tras decir adiós a la alta costura en Roma, el pasado julio, se despidió ahora en París.

"Muy joven, muy bonita y con mucho color", fue como describió su última colección un elegante invitado, tras haber contemplado bellos vestidos cortos y trajes de chaqueta ultrafemeninos, en colores acidulados, rosas, violetas, parmas y manzanilla.

El rojo Valentino, muy vivo, estuvo por supuesto presente en modelos "ultrachic", al igual que el negro.

La otra despedida del momento fue la de José-Enrique Oña Selfa, el modisto español de origen belga que defiende la línea artística de Loewe desde hace varios años y que presentó hoy lo que algunos expertos presentes no dudaron en calificar como "su mejor colección".

Hubo en ella abundante cuero, exquisita obligación de esta firma de alta marroquinería fundada en España, que a finales del siglo XX pasó a reunirse con Dior, Givenchy o Kenzo, dentro del número uno del lujo mundial, el grupo francés LVMH.

Cuero, pues, muy blanco, pero también beige y amarillo pálido, azul marino y negro, y suaves dorados, junto a estampados levemente cósmicos.

El plateado brilló por su casi total ausencia, a excepción de un chaleco de lentejuelas de cristal.

Vestidos de cóctel muy cortos y trajes de noche muy largos, pantalones anchos y bien colocados en la cintura, en un perfecto juego masculino-femenino, grandes faldas, camisas con la espalda al descubierto, short y grandes cinturones de inspiración griega fueron algunas características del último Oña Selfa para Loewe.

En cuanto a Lagerfeld, la cita había sido fijada a las 09.30 de la mañana, es decir muy temprano para una figura monumental del vestir parisiense, pero el modisto alemán es sin duda buen madrugador.

Cómo si no, poder construir tantas colecciones al mismo tiempo, entre ellas la suya propia y la de Chanel.

En cualquier caso, el público que abarrotaba los jardines de las Tullerías, ante las puertas de la gran carpa blanca instalada a los efectos, esperó hasta las 10.00 para poder entrar a este desfile, que desde el cartón de invitación se anunciaba lleno de contrastes, entre el negro y el color.

La idea se confirmó desde el primer momento en la decoración del lugar, entre cuyas paredes negras sobresalían las líneas formadas por los asientos, tapizados en colores muy vivos, a juego con sus diseños.

Además del negro y los colores fluorescentes, suavemente aplicados, por ejemplo en una delgadísima camiseta verde musgo bajo una camiseta de tirantes negros y falda amplia negra, el blanco fue un color fundamental.

Los pantalones serán rectos y estrechos, transparentes, de tul negro o blanco, sobre breves faldas acampadas a partir de las caderas.

De noche, para las grandes ocasiones, faldas y vestidos tomarán más vuelo, hasta hacerse princesa, abiertas por delante, o llenarse de enaguas y volumen a partir de la cadera, mientras que los vestidos enteramente bordados serán, en cambio, rectos.

También hoy, a medio camino de esta densa semana de colecciones y desfiles, comenzaron a abrir sus puertas los salones profesionales como Showroom y "Showroom Barcelona", a los que seguirán en días sucesivos otros como Rendez Vous y Tranoi.

Entre la selección de doce jóvenes talentos instalados en Cataluña, apoyados en su expansión internacional por la Generalitat, figuraron en esta tercera edición de "Showroom Barcelona" Cecilia Sörensen, Juan Pedro López, Miriam Ponsa, Teresa Helbig, Txell Miras y José Castro, quien el sábado volverá a lanzarse directamente a las pasarelas de París.

Sin llegar a presentar un desfile, pues a partir de ahora reserva sus creaciones para la semana de la alta costura francesa, otro artista catalán, Josep Font, ofreció hoy un "paseo bucólico" para mostrar sus diseños para la primavera-verano 2008 en su boutique parisiense.