Viernes, 18 de Enero de 2008

"El amor en los tiempos del cólera" deja en ruinas al monumental García Márquez

EFE ·18/01/2008 - 11:09h

EFE - Fotografía de archivo del cineasta británico Mike Newell.

Concebida como una suerte de festejo de la comunidad latina en Hollywood, la adaptación al cine de "El amor en los tiempos del cólera" da muy pocos motivos para celebrar, ya que atrapa en contados momentos la esencia de la épica íntima que García Márquez otorgó a una de sus obras maestras.

Javier Bardem, la italiana Giovanna Mezzogiorno, la colombiana Catalina Sandino Moreno, la brasileña Fernanda Montenegro, el peruano-estadounidense Benjamin Bratt, además de la aportación musical de Shakira, son algunas de las aportaciones latinas al proyecto, pero es sonora la ausencia del homenajeado, Gabriel García Márquez, y el espectador quedará hambriento.

Los escollos de la adaptación tenían como principal protagonista al tiempo: cincuenta y un años de idilio interrumpido por las circunstancias son difíciles de comprimir, de dejar crecer con naturalidad y, sobre todo, de poner en la piel de un mismo reparto, jugada sólo afortunada en el caso de Javier Bardem, que sabe envejecer física y mentalmente con su Florentino Ariza.

Pero además, la carga reflexiva de la novela requería de una mano maestra para condensar en imágenes los matices innumerables que se desglosan en las palabras del autor de "Cien años de soledad", cuya magia queda reducida a un estupendo trabajo de ambientación.

Esa promiscuidad romántica del protagonista, así como la capacidad del escritor para retratar al hombre por sus rasgos más imprevisibles, quedan frivolizadas en su reducción a simples diálogos, que acaban convirtiendo los fragmentos narrados en voz en off en los únicos en los que se vislumbra el testigo del maestro.

Pero no sólo las comparaciones con la literatura, siempre odiosas, desmontan la calidad de este producto, dirigido por Mike Newell -responsable de títulos tan dispares como "Cuatro bodas y un funeral" (1994) y "Harry Potter y el cáliz de fuego" (2005)-, sino que el filme acusa dolencias endógenas que descartan también su atracción hacia los no iniciados en el escritor colombiano.

De hecho, el gran obstáculo con el que topa la película es una presentación insuficiente de los protagonistas, que impermeabiliza al espectador ante la comprensión de los tormentos y las ilusiones de esa pasión que, efectivamente, cumplirá la máxima de ser para toda la vida.