Viernes, 18 de Enero de 2008

Al menos 9 civiles muertos en un ataque que el Ejército atribuye a los tamiles

EFE ·18/01/2008 - 12:45h

EFE - Un herido del atentado en un autobús de pasajeros a su paso por Buttala, a 220 km de Colombo, recibe atención médica en un hospital de Padaviya, Sri Lanka, el pasado 16 de enero de 2008.

Al menos nueve civiles murieron en un ataque en el sur de Sri Lanka que el Gobierno atribuyó hoy a la guerrilla separatista tamil.

El Gobierno dijo, en un comunicado, que el ataque ocurrió anoche en un pueblo del área de Thanamalwila, en el distrito de Moneragala, y culpó a los Tigres para la Liberación de la Patria Tamil (LTTE), a los que acusó de plantar minas antipersona en la zona.

Por su parte, la página web "Tamilnet", afín a la guerrilla, informó de la muerte de diez personas anoche en la misma zona, pero las identificó como lugareños que estaban ayudando a la Policía en una operación de rastreo.

El ataque, que causó también dos heridos, fue perpetrado por un "grupo armado" que "Tamilnet" no identificó, aunque sí destacó que las autoridades de Sri Lanka están intentando montar una "fuerza civil armada", compuesta por unos 500 efectivos, en el distrito de Moneragala.

Ese distrito, donde el pasado miércoles 27 personas murieron y otras 49 sufrieron heridas en un atentado contra un autobús de pasajeros, pertenece a una zona de Sri Lanka de mayoría ceilanesa.

La guerrilla tamil lucha desde hace más de dos décadas por conseguir un Estado independiente en las regiones del este y del norte del país, donde la etnia tamil es mayoritaria.

El Ejército informó hoy de varios enfrentamientos en el norte y nordeste de la isla.

Cuatro guerrilleras murieron hoy en una ofensiva de las tropas ceilandesas contra un búnker de los rebeldes tamiles en la zona de Marathamadu del distrito de Vavuniya, que quedó completamente destruido, según el Ejército.

También hoy, aviones de combate del Ejército de Sri Lanka bombardearon un almacén de armas de la guerrilla en Mullaitivu, en el noreste.

El pasado día 16, Sri Lanka retornó al estado de guerra tras la ruptura del acuerdo de alto el fuego que el Gobierno y la guerrilla habían suscrito en 2002.