Viernes, 18 de Enero de 2008

Comisión de Derechos Humanos de Kenia denuncia la manipulación electoral

EFE ·18/01/2008 - 10:41h

EFE - Un simpatizante del opositor Movimiento Democrático Naranja (ODM) armado con un machete amenaza a un residente del suburbio de Mathare en Nairobi, Kenia, ayer jueves 17 de enero.

La Comisión de Derechos Humanos de Kenia afirmó hoy que las irregularidades denunciadas en las últimas elecciones implican que el presidente Mwai Kibaki no fue reelegido, sino que "extendió su primer mandato".

"El presidente ha extendido su primer mandato tras quedar demostrado claramente que las elecciones fueron manipuladas", afirmó Maina Kiai, presidente de la Comisión de Derechos Humanos, creada por el Gobierno.

Kibaki, en el poder desde el 2002, fue proclamado vencedor oficial en esos comicios, pero el opositor Movimiento Democrático Naranja (ODM), liderado por Raila Odinga, asegura que hubo fraude y ha pedido la repetición de la votación.

En una rueda de prensa, el presidente de la comisión, creada por Kibaki en el 2002, descartó la utilidad de que la oposición pueda acudir a los tribunales para recurrir las irregularidades denunciadas en la votación, como viene sugiriendo el Gobierno.

"No sería sabio, porque en este país el presidente controla todas las instituciones", insistió Kiai.

Denunció además que el gobernante hizo maniobras en la Comisión Electoral para que la veintena de sus miembros fueran afines a sus políticas, lo que posibilitó el hecho de que las autoridades electorales atribuyeran el triunfo a Kibaki.

El gobernante prestó juramento para su segundo mandato una hora después de que la Comisión Electoral lo declarara triunfador. Observadores internacionales denunciaron la existencia de irregularidades y pusieron en duda la credibilidad del escrutinio.

"Todos los kenianos son víctimas de la Comisión Electoral", agregó Kiai.

La Comisión de Derechos Humanos, por otra parte, indicó que, según sus datos, la violencia postelectoral que se ha registrado en Kenia ha causado más de 500 muertos y más de 250.000 desplazados de sus lugares de origen.