Viernes, 18 de Enero de 2008

Heathrow aún sufre cancelaciones y retrasos por el aterrizaje forzoso de un avión

EFE ·18/01/2008 - 12:05h

EFE - Unos bomberos inspeccionan el exterior del avión Boeing 777 de la aerolínea British Airways (BA) procedente de Pekín que efectuó un aterrizaje de emergencia en la pista sur del aeropuerto de Heathrow, Londres, Reino Unido, ayer jueves 17 de enero.

El aeropuerto londinense de Heathrow aún registra hoy cancelaciones y retrasos como consecuencia del aparatoso aterrizaje de emergencia efectuado este jueves por un avión de British Airways (BA), informó el gestor aeroportuario BAA.

Según BAA, filial del grupo español Ferrovial, doce vuelos de corto recorrido han sido suspendidos, de momento, en Heathrow, el aeropuerto con mayor tráfico internacional del mundo.

"En estos momentos, estamos trabajando duro para restaurar la normalidad de las operaciones. Sin embargo, es muy importante que los pasajeros que vayan a volar desde Heathrow contacten con su aerolínea sobre el estatus de su vuelo", afirmó la empresa gestora.

La zona más afectada es la Terminal 1, en la que operan la mayoría de los vuelos de corta distancia de BA y donde esta mañana se observaban largas colas ante los mostradores de facturación de la aerolínea británica.

Mientras tanto, la Oficina de Investigación de Accidentes Aéreos (AAIB, en sus siglas en inglés) trata de averiguar las causas del accidente y espera publicar un primer informe en las próximas 48 horas.

Un avión de la aerolínea British Airways procedente de Pekín efectuó este jueves un aterrizaje de emergencia Heathrow, lo que provocó la cancelación o el desvío hacia otros aeródromos de más de 200 vuelos.

El aparato, un Boeing 777, se salió de la pista y los pasajeros fueron evacuados mediante rampas hinchables de emergencia, indicó BA, al confirmar que hubo 18 heridos leves y que viajaban a bordo 136 pasajeros y 16 tripulantes.

El impacto del avión causó serios desperfectos en el tren de aterrizaje, las alas y el motor de la aeronave.

Asimismo, el suceso provocó la demora del avión en el que el primer ministro británico, Gordon Brown, se disponía a viajar a China en su primera visita oficial a ese país desde que accedió el año pasado a la jefatura del Gobierno.