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Miércoles, 29 de Junio de 2011

Padres amish están preocupados por las vacunas infantiles

Reuters ·29/06/2011 - 18:29h

Por Kerry Grens

En la minoría de padres amish que no vacunan a sus hijos, predomina más la preocupación por posibles efectos adversos que las creencias religiosas.

"Los motivos por los que se resisten a inmunizar a sus hijos son los mismos que los de los padres no amish", escribe en la revista Pediatrics el equipo de la doctora Olivia K. Wenger, del Hospital de Niños de Akron.

Los amish son cristianos conservadores que viven en comunidades cerradas y sin demasiada tecnología moderna.

Sus creencias no prohíben la vacunación, pero los brotes de rubeola, tos convulsa y otras enfermedades prevenibles con vacunas en comunidades amish subinmunizadas generaron preocupación.

El equipo envió encuestas por correo a cientos de familias del condado de Holmes, en Ohio, donde vive una gran comunidad amish. Los registros de Ohio revelan que el 45 por ciento de la población del condado tenía todas las vacunas recomendadas, comparado con el 80 por ciento estadual.

El 85 por ciento de los 359 hogares que respondieron la encuesta, indicó que por lo menos algunos de los niños habían recibido por lo menos una vacuna. Pero 49 familias se negaron a vacunar a sus hijos, principalmente por la preocupación de que las dosis podrían causar daños por los que no valía la pena arriesgarse.

Una de las 49 familias sin vacunar dijo tener problemas de acceso a la atención, tres respondieron que las vacunas son muy costosas y tres padres coincidieron en que "vacunar significa que no tengo fe en que Dios cuidará de mis hijos".

Ninguna familia dijo que sus sacerdotes no estaban de acuerdo con el uso de vacunas.

Saad Omer, profesor asistente de la Emory University y que no participó del estudio, dijo que no le sorprendieron los resultados.

El experto explicó que la mayoría de las decisiones de los padres sobre las vacunas surgen de la percepción de cuán común y grave es una enfermedad, y de la percepción de cuán segura y efectiva es una inmunización.

"Es un problema multifacético. No es un problema de acceso a la salud", dijo Omer. Y agregó: "Existe un motivo por el que las tasas de enfermedades prevenibles por vacunas son bajas y es porque existen las vacunas", añadió.

Otro problema es que en Ohio, como otros 19 estados, se permite exceptuar a los niños de la vacunación por creencias personales o religiosas.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por su sigla en inglés) recomiendan la vacunación contra 14 enfermedades, que incluyen unas dos docenas de dosis durante los primeros seis años de vida.

Por lo menos el 90 por ciento de los niños de Estados Unidos está vacunado contra la polio, la varicela, la rubeola y la hepatitis B. Otras enfermedades registran tasas más bajas de inmunización.

A la resistencia de los padres de inmunizar a sus hijos se les atribuyen brotes recientes de enfermedades infantiles. Un estudio halló que uno de cada 20 niños sin la vacuna contra la tos convulsa contrae la enfermedad, a diferencia de uno de cada 500 niños inmunizados.

"Comprender a los grupos como los amish es clave para prevenir epidemias porque las poblaciones subinmunizadas son reservorios de infecciones graves", escribió el equipo.

FUENTE: Pediatrics, online 27 de junio del 2011