Viernes, 18 de Enero de 2008

Los ecologistas seguirán su lucha para salvar a las ballenas del continente helado

EFE ·18/01/2008 - 08:45h

EFE - Fotografía cedida por el Servicio de Aduanas de Australia que muestra al equipo de oficiales del Servicio de Aduanas de Australia preparándose para abordar el barco Oceanic Viking en el Oceano Sur.

La organización ecologista Sea Shepherd anunció que continuará sus acciones contra la caza de ballenas tras recuperar hoy a sus dos miembros, retenidos desde el martes por un ballenero japonés en aguas de la Antártida.

Giles Lane, británico de 35 años, y el australiano Benjamin Potts, de 28, fueron entregados hoy por el pesquero "Yashin Maru 2" al barco del Departamento de Aduanas australiano "Oceanic Viking", y éste a su vez les devolvió al "Steve Irwin", el barco del grupo defensor del medio ambiente, según los medios locales.

Potts declaró tras su liberación que "continuaremos la persecución hasta que tengamos que volver, seguiremos molestando a la flota japonesa e impidiéndola cazar ballenas", aunque el capitán del "Steve Irwin", Paul Watson, dijo que no tienen intención de volver a abordar ningún ballenero nipón.

Los dos activistas subieron a principios de semana a bordo del "Yashin Maru 2" para entregarles una carta en la que les informaron de que la captura de cetáceos es ilegal en la zona.

Ambos alegan que la tripulación del pesquero les retuvo contra su voluntad, mientras que los balleneros japoneses insisten en el "Steve Irwin" les abandonó allí tras el abordaje.

Potts acusó hoy de malos tratos a sus captores, relató cómo intentaron tirarles por la borda, les impidieron contactar con los gobiernos australianos y británico, y les dieron muy poca información sobre cómo procedían las negociaciones para su retorno.

Después de las dificultades iniciales que les llevaron a declararse en huelga de hambre, la tripulación japonesa les trató algo mejor, y el director internacional de Sea Shepherd, Johnny Vasic, apuntó que los activistas están bien y con buen ánimo.

Vasic indicó que la estación de la caza de ballenas no finaliza hasta marzo y que su organización no abandonará su iniciativa antes de la salida de los balleneros nipones.

Fundada en Estados Unidos en 1981, la Sea Sheperd Conservation Society se dedica a preservar el ecosistema marino frente a la pesca ilegal, la destrucción del hábitat y el incumplimiento de las leyes y tratados internacionales.

Sea Shepherd no está sola en su cruzada, pues Greenpeace también surca las aguas del Océano del Sur, donde se encuentra el santuario australiano de cetáceos.

Greenpeace anunció hoy desde su buque "Esperanza" que ha logrado empujar fuera de la zona de caza al "Yashin Maru 2" y al barco nodriza "Nisshin Maru", que avistó el pasado 12 de enero, fecha desde la cual lo perseguía sin cuartel.

Sin el "Nisshin Maru", resulta imposible faenar a los pesqueros, dado que una vez capturados los cetáceos, éstos se trasladan automáticamente al barco nodriza, donde son cortados y congelados de inmediato, explicó el portavoz de Greenpeace, Sakyo Noda.

El Gobierno japonés informó a través del ministro portavoz, Nobutaka Machimura, de que estudiará qué medidas tomar para evitar "actos extremadamente peligrosos" contra sus balleneros en la Antártida por parte de las organizaciones ecologistas.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores australiano, Stephen Smith, agradeció la cooperación de las autoridades niponas, la del "Oceanic Viking", y la de los capitanes del "Yashin Maru 2" y del "Steve Irwin".

Smith apuntó que la embarcación de Aduanas continuará su misión inicial, controlar la caza de ballenas de los barcos japoneses, y recoger pruebas fotográficas y de vídeo para poder utilizarlas en un potencial caso judicial ante el Tribunal Internacional de Justicia o el Tribunal Internacional del Derecho del Mar.