Miércoles, 3 de Octubre de 2007

Egipto volverá a sacrificar a los perros callejeros, pese a las protestas de Brigitte Bardot

EFE ·03/10/2007 - 19:36h

EFE - Ni siquiera la mediación de una estrella como Brigitte Bardot (en la imagen) ha conseguido evitar que las autoridades egipcias retomen la semana que viene el sacrificio de miles de perros callejeros. EFE

Ni siquiera la mediación de una estrella como Brigitte Bardot ha conseguido ablandar a las autoridades egipcias, que retomarán la semana que viene el sacrificio de miles de perros callejeros que vagan por las calles de El Cairo.

El pasado mes de junio, la musa francesa consiguió del Gobierno egipcio el compromiso de esterilizar a los perros en lugar de ejecutarlos.

El propio presidente egipcio, Hosni Mubarak, se conmovió ante el tesón de la francesa y encomendó a su ministro de Agricultura la elaboración de un informe sobre la cruel muerte de los canes asilvestrados.

Ese informe derivó en la decisión del gobernador del distrito cairota de Guiza, la provincia más afectada por la superpoblación canina, de acabar con las muertes de perros.

Pero la victoria de la mítica BB ha sido efímera.

Según el doctor Abdulá Bader, director del departamento municipal de veterinaria, la opción de esterilizarlos resulta demasiado cara, por lo que ha anunciado en la prensa egipcia que serán sacrificados.

Hasta ahora, los métodos para acabar con la vida de los chuchos han sido a través de un disparo o del envenenamiento.

Los defensores de los animales ya han reaccionado y la influyente Asociación para el Tratamiento Ético de los Animales (PETA, por sus siglas en inglés) envió hoy mismo al presidente egipcio, Hosni Mubarak, una carta en la que le pide "medidas para acabar con este plan cruel y peligroso".

En la carta, PETA apuesta por la esterilización de los perros como la forma más efectiva de reducir la población de animales callejeros.

Sin embargo, a la vista del poco éxito que han tenido sus peticiones e incluso la mediación de la Bardot, PETA explicó a Efe que ha pedido que, en caso de ser sacrificados, los perros tengan derecho a una muerte digna o "eutanasia".

Por ello, critican la muerte por disparos, que puede dejar al animal herido y agonizando hasta que finalmente perece desangrado y el envenenamiento con estricnina, que inflige a los perros una agonía de varias horas que acaba con su asfixia entre convulsiones.

La organización propone en su carta la forma más "compasiva" de matar a un perro: mediante una inyección intravenosa de pentobarbital de sodio.

Lo cierto es que los canes se encuentran en el mundo árabe, y en El Cairo en particular, en un entorno considerablemente hostil.

Así como el gato es un animal venerado desde tiempos de los faraones, en el Islam los perros son considerados animales impuros, a los que se tiene vetada hasta la entrada en las casas.

Es una estampa cotidiana en las calles de la capital egipcia ver deambulando a un chucho, apenas algo más que pellejo y huesos y con la mirada perdida, que rehuye cualquier contacto físico con el ser humano.

La campaña que pretende reanudar el Gobierno egipcio no es más que la continuación de diversos planes de exterminio que llevaron en 1993 a matar a más de 15.000 perros callejeros de los cientos de miles que vagan por El Cairo.