Jueves, 17 de Enero de 2008

El PSOE hace leña del alcalde caído

Los socialistas denuncian la deriva hacia la derecha del PP

LUIS CALVO ·17/01/2008 - 21:18h

Borrón y cuenta nueva. Eso sí, en esta ocasión el borrón popular ha sido de tal magnitud que ha servido para borrar hasta las cuentas socialistas. El golpe de mano de la presidenta madrileña contra Gallardón ha eclipsado las polémicas en las que se había visto envuelto el Gobierno y dado munición suficiente al PSOE para pasar, todos a una, al ataque.

Blanco abrió la carga desde una entrevista colgada en PSOE TV. En ella, el número dos socialista calificaba al PP de "cualquier cosa menos una expectativa estimulante de futuro". Blanco confesó que siente "escalofríos" ante la posibilidad de que el trío conservador -Mariano Rajoy, Ángel Acebes y Eduardo Zaplana-, regrese al Gobierno. "De volver el PP al Gobierno iríamos hacia atrás", auguró para asegurar a continuación que "el PSOE no quiere que España retroceda".

Poca autoridad moral

No fue el único ataque lanzado desde el PSOE. Su portavoz parlamentario, Diego López Garrido, apretó ayer el bocado que su partido cerraba sobre Rajoy. El político aprovechó un acto en la fundación Alternativas para poner en duda su liderazgo. "Tiene muy poca autoridad moral para pedir el voto a los españoles para gobernar España cuando no gobierna su propio partido", espetó López Garrido.

No se quedó ahí. El portavoz socialista utilizó también la otra noticia estrella de la campaña del PP para socavar aún más la figura del candidato conservador. Para López Garrido, además de "la defenestración del PP", hay otros conflictos de listas que apuntan a que el verdadero liderazgo está en manos de Jose María Aznar. El primera de ellos es el fichaje de Manuel Pizarro para acompañar a Rajoy en la candidatura madrileña.
Los palos no se pararon en el presidente del PP. A continuación, López Garrido dedicó parte de sus críticas al alcalde y la presidenta madrileños. Según el portavoz, ambos han dejado claro que "el cargo les importaba bien poco", en todo caso como simple trampolín para ocupar el lugar de un Rajoy derrotado tras 2008.

La lucha feroz entre ambos políticos ocupaba, según López Garrido, un lugar clave entre sus prioridades y les hizo despreocuparse "de los intereses de los ciudadanos". Y remató: "En el PP dan por derrotado a Rajoy. Aquí todo lo que importa es ver quién está mejor situado para sucederle cuando pierda el 9 de marzo".

Esa "despiadada batalla", aseguró el portavoz socialista, ya tiene un ganador: las posiciones más conservadoras del PP. Mientras, a cambio, los ciudadanos sólo han obtenido "un espectáculo lamentable".

"Va a tener recorrido"

Tampoco María Teresa Fernández de la Vega se quiso quedar sin opinar sobre las consecuencias que implica la última decisión de Rajoy. La vicepresidenta primera la vinculó a la candidatura de Pizarro. Ambas son, según ella, "decisiones de gran calado político" que han desplazado "el rumbo" del PP hacia posiciones más extremas".

Zanjado el tema, la calma que la tormenta conservadora ha transmitido a las filas socialistas les sirvió para aclarar las últimas polémicas. Respecto a la negociación con ETA, De la Vega aclaró que "hubo organismos internacionales y otros gobiernos que habían participado en el proceso e intentaron sondear si quedaba alguna posibilidad". El Ejecutivo, en cambio, "sabía que no iba a producirse". También asumió el discurso del PSOE respecto a economía. De la Vega defendió que no existe una crisis. "No es razonable ni responsable hablar de crisis económica", explicó, sino una serie de problemas de los que hay "que preocuparse y ocuparse". El Gobierno, tranquilizó, se encargará de que los ciudadanos que tienen problemas para llegar a final de mes sigan "manteniendo un nivel de bienestar".

Hubo incluso tiempo para afear las propuestas populares en otros ámbitos. Se encargó el ministro de Sanidad Bernat Soria quien exigió al PP que aclare su postura en campos que han significado "victorias de la sociedad". Soria concretó. Además de las ayudas sociales puso sobre la mesa dos temas que han sido bandera de la derecha más radical: el aborto y la investigación con células madre.