Jueves, 17 de Enero de 2008

Un comisario dice que Diana estaría viva si hubiera aceptado protección policial

EFE ·17/01/2008 - 21:28h

EFE - El túnel del puente del Alma de París, donde la princesa Diana y su novio, Dodi Al Fayed, fallecieron el 31 de agosto de 1997.

Paul Condon, comisario de la Policía británica en 1997, dijo hoy en el Tribunal Superior de Londres que la princesa Diana estaría viva si no hubiera rechazado la protección policial que se le ofreció.

Durante su comparecencia como testigo, Condon explicó que lady Di pidió que se le retirara la protección en 1993, porque desconfiaba de los agentes y, tras varias reuniones, no se la pudo convencer de que reconsiderara su decisión.

El 31 de agosto de 1997, Diana falleció junto con su novio, Dodi Al Fayed, en un accidente de coche en París, en el que también perdió la vida el conductor del vehículo, Henri Paul.

"Si, como era mi deseo, hubiera tenido protección policial en París, estoy absolutamente convencido de que esas tres vidas no se habrían perdido", declaró hoy el ex oficial.

Lord Condon negó tajantemente las insinuaciones del abogado del padre de Dodi, Mohamed Al Fayed, en el sentido de que el comisario estuvo implicado en una conspiración para encubrir el asesinato de la pareja.

"Es una insinuación asquerosa, es una mentira flagrante", dijo el ex policía al letrado Michael Mansfield.

Al Fayed sostiene que Dodi y Diana fueron asesinados en una trama orquestada por la familia real para impedir que se casaran.

En la vista de hoy, un ex empleado del multimillonario egipcio declaró que dejó su trabajo como jefe de seguridad de una de sus casas porque le pidieron que modificara los detalles de una visita que había hecho la pareja para exagerar la naturaleza de su relación.

Al Fayed pidió a Reuben Murrell que dijera que Dodi y Diana habían pasado toda la tarde en Villa Windsor, su mansión de París, en lugar de los 28 minutos reales.

Al no secundar el falso testimonio, temió por su vida y decidió partir.

En otro momento de la vista, un amigo de Diana, el interiorista Roberto Devorick, explicó una anécdota que ocurrió en Hollywood en 1992.

En el estreno de la película "El príncipe de las Mareas", protagonizada por Barbra Streisand, la actriz preguntó a la princesa si era feliz.