Jueves, 17 de Enero de 2008

Cerca del mar y lejos del cielo

El 90% de los pescadores faenaban en Marruecos y ahora buscan pez espada en los mares de todo el mundo

PANCHO TRISTÁN ·17/01/2008 - 20:31h

Francisco se la juega hablando sobre el futuro: "Dentro de 25 años, va a quedar muy poca gente en el litoral".

Francisco Pérez es el patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de A Guarda, un fin de España, o un principio. Levantas la mirada desde A Guarda y lo que ves se llama Portugal. Le preguntas a Francisco qué es loque espera del próximo Gobierno de España y responde cual gallego fetén: "Bueno, alguna ayuda". Con esa frase comienza esta historia, este viaje por medio centenar de Españas, por medio centenar de historias que quizás nadie recordó al escribir sus programas políticos; por los mítines de pueblo y por lo que espera un millón de Franciscos de aquellos que nos van a gobernar tras las elecciones. O lo que no esperan. Francisco Pérez, patrón mayor de más de cuatrocientos pescadores, dice: "No sé de qué va a vivir este pueblo cuando se termine la pesca". Estamos en A Guarda, en la provincia de Pontevedra, frontera y mar.

La política importa para la pesca, claro. La flota de A Guarda lleva mucho tiempo pescando en Marruecos. Las negociaciones entre las autoridades comunitarias y las marroquíes no sirvieron para que la flota europea continuase faenando allí. En aquel entonces, las voces del mar de Galicia señalaban que la UE no había dado prioridad a la pesca en sus negociaciones con el país africano. Eso es política. "Ahí fue donde vino el problema de este pueblo: el 90% de los pescadores de aquí faenaban en aquellas aguas. La gente se fue a buscar pez espada a los mares de todo el mundo".

Ahora los problemas son otros: elprecio del petróleo ha disparado el precio del combustible. "Tienen que subsidiarnos la gasolina". De hecho, eso es lo primero que le pediría Francisco Pérez al próximo presidente. "Y después -asegura el patrón mayor-, es que vamos un poco a menos... va a ser difícil de recuperar lo que se destrozó en el pasado, y la administración sigue pidiéndonos más de lo que debe... hay todo un cúmulo de despropósitos que hace que esto sea muy difícil de aguantar. Esto es insostenible".

Claro que, según el entender del patrón mayor de los pescadores de A Guarda, para la pesca no importan demasiado las siglas políticas que dominen los gobiernos: "Nosotros, en la cofradía, nos llevamos bien con todos, con los que estaban antes y con los que están ahora".

Hubo un tiempo en el que los guardeses que no se enrolaban en el mar metían su vida en una maleta y se iban a construir una existencia digna a cualquier país del mundo. La calle del Conde, la más céntrica calle comercial de la ciudad caribeña de Santo Domingo, está plagada de comercios que fueron por guardeses de los que se fueron. Hoy el adiós tiene otros destinos: "La gente se va a Vigo, o a trabajar en la construcción en Canarias", dice el patrón mayor de A Guarda. "Tal y como están las cosas, nadie quiere trabajar en el mar".

De las Islas Canarias habla también el comerciante José Gándara, presidente de la Asociación do Baixo Miño de Comerciantes e Empresarios (ABACO), una de las dos entidades que agrupan a los comerciantes en el municipio de A Guarda. Le ofreces a Gándara un presidente del Gobierno para que le pida un deseo y aprovecha la ocasión: no le llega con uno, no.

Gándara cree que el pueblo necesita una autovía -no tiene ningún vial de alta capacidad que lo una con ninguna parte-, un polígono industrial, y un puente que una A Guarda con Portugal. "Y bueno -continúa- hacer un puerto de atraque aquí también sería algo esencial para el municipio de A Guarda".