Jueves, 17 de Enero de 2008

Kantauri condenado a 82 años de cárcel por el asesinato de dos policías en Vitoria en 1987

EFE ·17/01/2008 - 19:43h

EFE - El ex dirigente de ETA José Javier Arizkuren Ruiz, "Kantauri", durante el juicio que se siguió contra él en la Audiencia Nacional el asesinato de dos policías nacionales al estallar un artefacto en el Alto de Armentia (Álava).

La Audiencia Nacional ha condenado a 82 años de prisión al ex dirigente etarra José Javier Arizcuren Ruiz, "Kantauri", por el asesinato en Vitoria, en 1987, de dos policías nacionales que murieron al estallar una bomba al paso del vehículo en el que patrullaban.

El tribunal que le juzgó el pasado 13 de diciembre en la Audiencia Nacional por estos hechos, por los que el fiscal de la causa, Juan Moral, pidió una pena de 95 años, le ha considerado culpable de los delitos de asesinato, atentado con resultado de muerte, asesinato frustrado e integración en banda armada.

De acuerdo con la sentencia, "Kantauri", junto con los miembros de la banda armada Juan Carlos Arruti Azpitarte, condenado ya por estos hechos, y María Soledad Iparragirre, en situación de rebeldía, planearon colocar una bomba en un lugar conocido como Alto de Armentia, en Vitoria, con el objetivo de matar a los policías que diariamente vigilaban la zona.

El artefacto, compuesto por unos 30 kilos de explosivo y 40 de metralla, fue colocado el 6 de agosto de 1987 en una curva de la carretera que conduce desde lo Alto de Armentia hasta el paseo de San Prudencio y accionado por Iparragirre mediante un mando a distancia.

La bomba alcanzó al vehículo policial y mató en el acto a los agentes Rafael Mucientes y Antonio Ligero, además de causar heridas a una mujer.

"Kantauri", con los otros dos miembros del comando que llevaron a cabo el atentado, se alojó en el domicilio de otros integrantes de la banda y, para evitar su detención, le trasladaron hasta la localidad de Ochandino, desde donde los tres etarras pasaron a Francia.

Aparte de los 82 años de prisión solicitados para el que fue jefe del aparato militar de ETA, el tribunal ha condenado al etarra a que pague una indemnización de 300.000 euros a cada una de las familias de los agentes, casi 12.000 euros a la mujer que resultó herida en el atentado, 5.328 euros al Estado y otras cantidades a los perjudicados por los vehículos afectados y viviendas dañadas.