Jueves, 17 de Enero de 2008

Siete muertos en una barriada de Nairobi por disturbios políticos

EFE ·17/01/2008 - 13:19h

EFE - Una mujer corre en medio de una nube de gases lacrimógenos durante un enfrentamiento entre policías y manifestantes de la oposición en el barrio marginal de Mathare, Nairobi, Kenia, hoy jueves 17 de enero.

Al menos siete personas han muerto hoy en una barriada pobre de las afueras de Nairobi por enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas policiales, denunció hoy la oposición keniana.

Las muertes ocurrieron en el barrio de Mathare, uno de los bastiones políticos del opositor Movimiento Democrático Naranja (ODM), que también indicó que desde finales de diciembre han muerto unas mil personas por los disturbios políticos registrados en Kenia.

Los datos fueron dados a conocer en una rueda de prensa por el líder de la ODM, Raila Odinga, en la segunda jornada de protestas organizadas por la oposición contra los resultados oficiales de las elecciones del 27 de diciembre.

La oposición asegura que triunfó en esos comicios, cuyo ganador oficial fue el presidente Mwai Kibaki, en el poder desde el 2002 y que buscaba su reelección en las urnas. Observadores electorales internacionales han puesto en duda la pureza del escrutinio.

Odinga aseguró que la cifra de mil muertos por los disturbios posteriores a las elecciones está basada en datos obtenidos por ese partido de la oposición y por la Comisión de Derechos Humanos de Kenia.

La mayoría de las víctimas son seguidores de la oposición y casi todas las muertes se produjeron por heridas de bala, según los líderes del ODM.

"Un Gobierno que dispara contra su gente no merece ese nombre", afirmó en la rueda de prensa el ex candidato presidencial de la ODM, Odinga.

"Kibaki se está convirtiendo en Mugabe", agregó el líder de la oposición refiriéndose al presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, en el poder desde la independencia de ese país, en 1980.

Odinga pidió sanciones internacionales contra el Gobierno que preside Kibaki y que los culpables de las muertes de los manifestantes sean perseguidos por los tribunales internacionales.