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Martes, 14 de Junio de 2011

Saturación de salas de emergencia EEUU eleva tasas de mortalidad

Reuters ·14/06/2011 - 18:16h

Por Frederik Joelving

Redireccionar las ambulancias de las salas de emergencias saturadas le estaría costando la vida a los pacientes, afirma un equipo de Estados Unidos.

En los pacientes con un infarto, esa derivación eleva un 3 por ciento el riesgo de morir, según publican los autores en Journal of the American Medical Association.

"Se pueden evitar tres muertes por cada 100 pacientes", dijo la autora principal, doctora Renee Hsia, emergentóloga de la University of California en San Francisco. "Ahora contamos con pruebas empíricas de que los efectos de la saturación de las salas afectan a los pacientes", agregó.

El nuevo estudio es el más grande que se conoce sobre el costo para la salud de la derivación de una ambulancia a otro hospital, una decisión habitual para aliviar la presión en las salas de emergencia súper pobladas del país norteamericano y que, según los expertos, están llegando al límite.

Hace un mes, el equipo de Hsia halló que la cantidad de departamentos de emergencia de Estados Unidos había disminuido más de un cuarto en las últimas dos décadas. Al mismo tiempo, las consultas habían crecido un 35 por ciento.

"Como médicos sabemos que no se trabaja cómodamente cuando el lugar está saturado", dijo Hsia.

"Sabemos cuándo no podemos darles a los pacientes atención suficiente porque todos estamos corriendo. Ahora sabemos que tenemos que prestar más atención porque los pacientes se están muriendo por ese motivo", añadió.

Según el Centro Nacional de Estadísticas de la Salud, en Estados Unidos se redirecciona una ambulancia al hospital más cercano por minuto. "Eso es letal y debe terminar", opinó Steven L. Bernstein, de la Facultad de Medicina de la Yale University y que no participó del estudio.

Bernstein señaló que los resultados deben ser una llamada de atención para los pacientes y las autoridades.

Hsia y su colega Yu-Chu Shen, de la Naval Postgraduate School, en Monterey, California, analizaron los datos de la cobertura federal Medicare y de los registros diarios de derivaciones de ambulancias de Los Angeles, San Francisco, San Mateo y Santa Clara.

Primero, ubicaron los departamentos de emergencias más cercanos para unos 11.000 adultos mayores que habían tenido infartos en cinco años.

Luego, los autores compararon las tasas de mortalidad según distintos motivos de redireccionamiento de las ambulancias en cada hospital (cuando la sala de emergencia estaba saturada o estaba funcionando más lentamente).

La tasa de mortalidad al mes de los infartos era del 15 por ciento entre los pacientes atendidos en el departamento de emergencias más cercano que ese día no derivaba ambulancias a otro centro.

Cuando la sala estaba derivando pacientes durante 12 horas, lo que ocurrió el 25 por ciento de las veces, más del 18 por ciento de los pacientes murió un mes después. Y la brecha del 3 por ciento se mantuvo durante un año, aún tras considerar el estado de salud, la edad, el sexo y la etnia.

Según la autora, lo mismo ocurriría con otros problemas graves, como el accidente cerebrovascular y la enfermedad renal.

"La saturación de las salas de emergencia afecta a todos, no sólo al paciente que no puede ser atendido, sino también a los que ya están allí", agregó.

Según la Asociación Estadounidense del Corazón, los infartos son la causa de 425.000 muertes anuales en Estados Unidos.

De modo que se podría salvar la vida de miles de personas si se erradica la saturación de las salas de emergencia y la derivación de las ambulancias a otros hospitales, opinó Bernstein.

El científico consideró que los problemas económicos de los hospitales y la imposibilidad de los pacientes de acceder a la atención primaria agravan la situación de las salas de emergencia.

"La causa principal es nuestra incapacidad de pasar a los pacientes de la sala de emergencias a las camas en los pisos del hospital", dijo a Reuters Health.

A menudo, agregó, las camas del hospital están reservadas para los pacientes que más ingresos producen, como las personas con cáncer o con problemas ortopédicos. Al resto se lo trata en los pasillos de la sala de emergencia.

"Es difícil lograr que las autoridades le presten atención a la superpoblación cuando siguen considerando que la internación electiva es mejor que atender a los pacientes en el departamento de emergencias", finalizó Bernstein.

FUENTE: Journal of the American Medical Association, online 12 de junio del 2010