Jueves, 17 de Enero de 2008

El Museo de Arte Contemporáneo de Madrid arroja una mirada integral sobre Josep Renau

EFE ·17/01/2008 - 16:51h

EFE - Visitantes de la antológica de Renau el pasado septiembre en Valencia.

La exposición que el Museo de Arte Contemporáneo dedica a Josep Renau recupera a uno de los artistas fundamentales y emblemáticos del primer tercio del siglo XX y le muestra por primera vez en una faceta global como pintor, muralista, cartelista, fotomontador, teórico y político.

Organizada para conmemorar el centenario del nacimiento del artista por la Universidad de Valencia y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), "Josep Renau (1907-1982).Compromiso y cultura" aborda por primera vez la figura del artista de una manera global y da a conocer así ideológica, intelectual y estéticamente su figura y su importante legado.

Alrededor de doscientas cincuenta obras, entre óleos, dibujos, bocetos murales, fotomontajes, carteles, ilustraciones gráficas, documentos y diferente material audiovisual, componen un recorrido en el que se exhiben reproducciones a gran tamaño de algunas de las creaciones del artista valenciano.

El comisario Jaime Brihuega ha articulado la exposición en cuatro secciones que van componiendo la vida de Renau: "Tiempos de la República. Entre la formación y el compromiso (1926-1936)", "España en guerra (1936-1939)", "Cruzando el océano. El exilio en México (1939-1958)" e "Imágenes más allá del muro. En la República Democrática Alemana (1958-1982)".

Brihuega reconoció que se siente muy orgulloso como comisario de la exposición, ya que en ella se ha devuelto a Renau al lugar que le corresponde dentro de la cultura española, al ser uno de los artistas fundamentales que ocupa un papel principal como artista y como teórico.

"El tiempo suele ser muy duro con los artistas, pero esto no ocurre en su caso. Su obra resplandece con el paso del tiempo", afirmó el comisario, y recordó que Renau, como director de Bellas Artes durante la Guerra Civil, fue responsable del pabellón para la Exposición Universal de París de 1937, "para el que encargó a Picasso el Guernica y llamó a Miró".

Además, creó el consejo general de la Música y puso en marcha la Orquesta Nacional de España y fue el responsable del salvamento del patrimonio artístico principalmente de las obras del Museo del Prado. "Fue un hombre de sus tiempos, y en todos ellos tuvo la capacidad de implicarse", declaró Brihuega, quien lamentó que los problemas que denunció Renau, como el hambre o la injusticia, siguen presentes en la sociedad.

Uno de los aspectos más interesantes de la muestra es que por primera y única vez ofrece esa visión completa y global del personaje.

"Hasta ahora muy mal conocido. El Renau global que por primera vez estamos experimentando se ha consolidado y permite conocer la riqueza de un personaje empeñado en hacer un arte que no fuera para especialistas o coleccionistas sino para el pueblo llano", comentó el sobrino y vicecomisario de la exposición Jordi Ballester, quien destacó que su tío pretendía que la cultura fuera democrática "y permitiese cambiar el mundo".

Esta exposición de enorme calidad es en opinión de José García-Velasco, presidente de la SECC, un acontecimiento en el que Renau se muestra en lo más conocido y en lo nunca visto, "y vemos cómo su figura se agiganta en muchos aspectos".