Jueves, 17 de Enero de 2008

El armador asegura que el comportamiento del patrón fue ejemplar y gracias a él se salvaron

EFE ·17/01/2008 - 09:51h

EFE - Amigos, familiares y autoriades acompañan el féretro con los restos mortales de Francisco Alboreda Rey, el marinero fallecido en el naufragio del pesquero "Cordero", durante el sepelio celebrado ayer en Porto do Son.

José María Santiago, el armador del "Cordero", que naufragó en la madrugada del martes a 30 millas de A Coruña, expresó a Efe su malestar por las acusaciones de imprudencia que se han publicado y subrayó el comportamiento "ejemplar" del patrón, pues, "gracias a él se han salvado todos los que están en tierra".

"Estamos viviendo momentos muy duros -agregó- y se está creando por parte de la prensa y la TV un ambiente y un clima que no es el más deseado, con comentarios que son falsos e inciertos", pues "el barco no salió al mar con mal tiempo, cuando salió estaba en calma y no salió solo el "Cordero", salió toda la flota del litoral, ciento y pico barcos de arrastre salieron a la mar ese mismo día".

Santiago insistió en que "no hay ninguna imprudencia, ninguna en absoluto, yo soy un hombre de mar, un currante y compañero de esa gente" y "el chico, es responsable, muy responsable, muy serio, conocedor del trabajo y gracias a él se han podido salvar los supervivientes".

El armador narró a Efe la situación en el momento del naufragio y subrayó que el patrón "ha sido el último en salir de a bordo, porque ha ayudado a todos y ha revisado los chalecos salvavidas, se los ha asegurado a todos los tripulantes y ha soltado la balsa, con tan mala fortuna que se le ha escapado por la fuerza del mar".

Añadió que, "una vez en el mar todos, actuó como mandan y se requiere en los medios de salvamento, de supervivencia: lo primero que hay que hacer es reagruparse todos y, cogidos de la mano, acostados, juntar las piernas e incluso se le fue un chico indonesio de la mano por el mal tiempo y él ha ido a recogerlo y volver con el grupo".

Sobre la situación del mar, el armador del "Cordero" explicó que "la alerta naranja se daba para el martes al mediodía y el barco salió a las 2 de la madrugada del lunes", cuando "no existía mal tiempo y aquí en el litoral gallego, en dos o tres horas, donde se encuentre, en cualquier punto, en dos o tres horas están en el puerto más cercano".

Comentó asimismo a Efe que el barco venía a tierra de madrugada, "porque ya se estaba levantando un poco de viento, que no viene de golpe, los temporales no vienen nunca de golpe, da siempre tiempo, porque, donde nos encontramos estamos a dos o tres horas de tierra".

José María Santiago insistió en que el pesquero "venía para tierra, navegando con prudencia, ni a toda máquina ni a menos, a 6 o 7 millas, y así es muy difícil que un golpe de mar rompa un barco".

Subrayó que el contramaestre le ha comentado que había sentido un fuerte impacto y es muy difícil saber si el impacto es de un contenedor o un impacto fuerte del mar, o de un tronco, porque el contenedor puede venir en el golpe de mar, dentro de la ola, pues están a flote pero no se ven, son como icebergs, solo se ve la parte de arriba, la otra parte esta sumergida, no se ve con el radar, es muy difícil, sólo se ve con el radar cuando sale mucho de la superficie".

Tras señalar que "nadie se juega la vida, ningún patrón, ni ningún armador obliga al barco a salir a la mar", recordó que el "Cordero" es el único del litoral certificado por Bureau Veritas "por sus condiciones, soldaduras, etcétera".

Finalmente, el armador se refirió a las familias de los náufragos, que "están destrozadas, deseando que encuentren los cuerpos y enterrarlos. Están viviendo un momento de desesperación, muy malo, y todos estos comentarios (sobre posible imprudencia) influyen para empeorar todavía más este clima".