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Martes, 7 de Junio de 2011

Las fumadoras corren alto riesgo de arteriopatía en las piernas

Reuters ·07/06/2011 - 16:19h

Por Amy Norton

Las mujeres que fuman son mucho más propensas que las no fumadoras a sufrir una obstrucción arterial en las piernas, pero dejar el cigarrillo reduce ese riesgo.

Un estudio publicado en Annals of Internal Medicine revela que las fumadoras tenían hasta 17 veces más riesgo de desarrollar enfermedad arterial periférica (EAP).

Unos 8 millones de estadounidenses tienen EAP, que aparece cuando la aterosclerosis reduce el flujo de sangre hacia las piernas. El síntoma principal es el dolor o los calambres en las piernas durante las actividades cotidianas, como caminar, aunque puede ser asintomático.

Las personas con EAP suelen tener aterosclerosis generalizada, incluida la enfermedad coronaria, que aparece cuando las arterias cardíacas se estrechan y se vuelven rígidas.

La buena noticia del nuevo estudio es que las fumadoras que abandonaron la adicción pudieron reducir el riesgo de desarrollar EAP, aunque no lo eliminaron.

"Nuestro hallazgo más importante, pienso, es que la cesación tabáquica reduce el riesgo significativamente", dijo el doctor David Conen, del Hospital Universitario de Basilea, en Suiza.

"Hallamos una reducción gradual del riesgo a medida que aumentaba el período de abstinencia, lo que destaca la importancia de la cesación tabáquica", agregó.

Comparadas con las no fumadoras, las mujeres que dejaron el cigarrillo tenían el triple de riesgo de desarrollar EAP en 13 años.

Pero las fumadoras corrían aun más peligro: las que consumían menos de 15 cigarrillos por día tenían 9 veces más riesgo de EAP que las no fumadoras, mientras que las que fumaban todavía más tenían 17 veces más posibilidad de desarrollar la enfermedad.

"El hecho de que el riesgo de EAP no disminuya al nivel de las no fumadoras también muestra la importancia de no empezar a fumar", dijo el autor.

Los resultados surgen de un estudio prolongado sobre mujeres de Estados Unidos mayores de 45 años y sin enfermedad cardíaca u otros problemas de salud al inicio de la investigación. De las casi 40.000 mujeres estudiadas durante 13 años, a 178 se les diagnosticó EAP.

En el grupo que fumaba 15 cigarrillos diarios o más, la EAP afectó a 1,6 de cada 1.000 mujeres por año. En las no fumadoras, hubo 0,1 casos cada 1.000 mujeres por año.

Tras considerar otros factores de riesgo de la EAP, como la edad, la obesidad y la diabetes, el tabaquismo se mantuvo muy asociado con la aparición de la enfermedad.

Y, según las muestras de sangre de un subgrupo de participantes, el equipo determinó que altos niveles de ciertas proteínas inflamatorias explicaban algo del riesgo del tabaquismo.

Eso, para el equipo, sugiere que fumar causa EAP, en parte, al promover la inflamación crónica en los vasos sanguíneos, por lo que el autor sugirió que los médicos detecten los signos y síntomas de EAP en los pacientes que fuman.

FUENTE: Annals of Internal Medicine, 7 de junio del 2011