Jueves, 17 de Enero de 2008

El Gobierno británico ofrece una compensación a víctimas de experimentos con gas nervioso

EFE ·17/01/2008 - 10:26h

EFE - La policía de Japón lleva a cabo un simulacro ante un posible ataque terrorista con gas nervioso en el metro de Tokio, en enero del año pasado.

El Gobierno británico ha ofrecido compensar con 3 millones de libras (algo más de 4 millones de euros) a 360 veteranos que fueron sometidos sin saberlo a experimentos con gas nervioso, informó hoy la BBC.

Los ex miembros del Ejército tomaron parte durante los años cincuenta y sesenta en lo que se les dijo que eran simples pruebas de remedios contra el resfriado común en el centro de investigaciones militares de Porton Down, en el condado de Wiltshire, sur de Inglaterra.

En realidad, a los veteranos, que se presentaron voluntariamente aunque engañados, se les administraron variantes del gas sarín, desarrollado por los nazis en la Segunda Guerra Mundial.

Muchos de los ex militares se quejan de haber sufrido durante el resto de sus vidas distintas enfermedades, sobre todo de la piel, además de graves problemas psicológicos como consecuencia de su exposición a los agentes nerviosos.

Tras una larga campaña, el ministerio de Defensa les ha ofrecido una compensación económica, que equivale a 8.300 libras (11.122 euros), acompañada de la presentación de disculpas, para resolver finalmente el caso.

La mayoría de los veteranos -un 90 por ciento- han aceptado la indemnización, pero el resto la considera insuficiente y acusa al ministerio de Defensa de intimidación por insistir en que todos ellos deben dar su aprobación antes de que empiece a pagarles.

Entre 1939 y 1989, cientos de militares británicos participaron en distintos experimentos en Porton Down.

En el 2004, una investigación judicial llegó a la conclusión de que la muerte en 1953 de uno de los militares participantes, Ronald Maddison, se produjo por causas no naturales.

Maddison, de 20 años, que creía como el resto de sus compañeros que iba a someterse a las pruebas de un remedio contra los resfriados, murió una hora después de ser expuesto al agente sarín, y su familia recibió una indemnización de 100.000 libras.