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Jueves, 2 de Junio de 2011

Estudio liga betabloqueantes con supervivencia en cáncer mamario

Reuters ·02/06/2011 - 15:38h

Por Frederik Joelving

Las mujeres con cáncer de mama que utilizan un grupo común de antihipertensivos tendrían más posibilidad de sobrevivir a la enfermedad, según dos estudios preliminares.

En uno de los estudios, las usuarias de betabloqueantes vivieron por más tiempo sin reaparición del tumor que el grupo tratado sin esos fármacos.

En la otra investigación, las pacientes que consumían esos medicamentos fueron menos propensas a que se les diagnosticara un cáncer mamario agresivo o a morir por esa causa.

Aun así, el equipo aclara: "Observamos una asociación. Hay que probar si son la causa", dijo la doctora Amal Melhem-Bertrandt, coautora de uno de los estudios.

"Es muy promisorio y alentador, pero todavía debemos hacer más estudios", añadió.

Los betabloqueantes reducen el efecto de las hormonas del estrés, como la adrenalina y la noradrenalina, y se utilizan para tratar la hipertensión. Los oncólogos comenzaron a prestarles atención después de que ensayos con animales revelaran que las respuestas al estrés están asociadas con el crecimiento tumoral.

"Quisimos comprobar si al inhibir uno de los brazos de la respuesta al estrés, controlaríamos el cáncer de mama", dijo Melhem-Bertrandt.

Entonces, con su equipo buscó las historias clínicas de más de 1.400 mujeres tratadas por cáncer mamario con quimioterapia y cirugía en el Centro del Cáncer M.D. Anderson, en Houston. El 7 por ciento tomaba también betabloqueantes.

Los médicos que habían analizado los tumores después de la cirugía no hallaron diferencias entre las mujeres que usaban o no betabloqueantes (principalmente, metoprolol y atenolol).

Pero las usuarias de esos fármacos evolucionaron mejor.

A los tres años, el 87 por ciento seguía con vida y sin cáncer, comparado con el 77 por ciento de las que no los tomaban, aun tras considerar las edades, los estadios tumorales, la diabetes y otros factores que pueden influir en el crecimiento tumoral.

Y los resultados fueron aun más sorprendentes en las mujeres con cáncer mamario triple negativo, que no responde a la terapia hormonal.

"Los considerábamos remedios inocentes, pero parece que tienen efecto en el cáncer", dijo Melhem-Bertrandt.

Con todo, algunos factores ocultos, como el estilo de vida o las combinaciones farmacológicas en estas mujeres, podrían explicar las diferencias.

Por lo tanto, es muy pronto como para hablar de causa-efecto, insistió Melhem-Bertrandt. Es más, su estudio no fue lo suficientemente grande como para demostrar un efecto potencial en la supervivencia general.

"Se necesitan estudios más grandes para conocer cómo los betabloqueantes influyen en la evolución del cáncer", dijo Sunil Shah, que participó en otro estudio realizado en el Reino Unido.

"Pero, si los beneficios se confirman, serán importantes para un subgrupo de mujeres con cáncer mamario porque los betabloqueantes son relativamente seguros y económicos", agregó Shah, de la St George's University, en Londres. Es que esos fármacos cuestan menos de 10 dólares por mes.

El segundo estudio, publicado junto con el de Melhem-Bertrandt en Journal of Clinical Oncology, revisó datos de un registro oncológico y una base de datos de farmacias de Irlanda.

Las mujeres con cáncer mamario que tomaban un betabloqueante llamado propranolol eran mucho menos propensas a que se les diagnosticara cáncer avanzado que otro grupo muy similar, pero que no tomaba ese medicamento, escribe el equipo del doctor Thomas Barron, del Centro de Ciencias de la Salud Trinity en Dublín, Irlanda.

Además, a los cinco años, el 9 por ciento había fallecido por la enfermedad, comparado con el 27 por ciento del grupo control.

Esa diferencia no se registró con el uso de atenolol, lo que contradice los resultados del equipo de Melhem-Bertrandt y sugiere que no todos los betabloqueantes actuarían de la misma manera.

FUENTE: Journal of Clinical Oncology, online 31 de mayo del 2011