Jueves, 17 de Enero de 2008

Gallardón se confiesa derrotado y decidirá tras el 9 de marzo si deja la política

EFE ·17/01/2008 - 08:53h

EFE - El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, espera al alcalde de París, Bertrand Delanoë, a quien recibió ayer con motivo de su visita a la capital española para participar en el I Foro Anual de la Alianza de Civilizaciones.

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, se ha confesado "derrotado" y ha anunciado que abrirá, tras las elecciones generales del 9 de marzo, un "periodo de reflexión personal y compartida" con las personas que le han acompañado en los últimos años sobre si abandona o no la política.

"El que les habla ha sido derrotado" ha asegurado un Ruiz-Gallardón "triste y abatido" tras enterarse de que Rajoy no aceptará su ofrecimiento para acompañarle en la lista por Madrid al Congreso de los Diputados.

Gallardón ha reconocido que en política "a veces se gana y a veces se pierde", a pesar de lo cual ha pedido el voto para que Mariano Rajoy "sea el próximo presidente del Gobierno" de España.

La no inclusión del alcalde de Madrid en las listas electoral del PP sacudido la precampaña y ha eclipsado la reciente inclusión en ellas del ex presidente de Endesa Manuel Pizarro, algo que el líder del PP no pensaba anunciar hasta comunicar a Gallardón que no iría en la candidatura.

Las reacciones se dividen entre quienes -desde el PP- respetan la autonomía de su líder para adoptar ese tipo de decisiones y quienes -en el PSOE, IU o ERC- dicen ver una evidencia de que quien manda en el principal partido de la oposición es el ala más dura, con Esperanza Aguirre a la cabeza.

La presidenta de la Comunidad y del PP de Madrid ha declinado responder a las preguntas de los medios sobre el tema, tanto en la entrega de unos premios en el Teatro Real como a la salida de la reunión del Comité Regional de Dirección del partido, que ha abandonado con semblante serio.

Entre los componentes de ese Comité, el secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, es el único que ha hecho declaraciones, para negar que Aguirre presionara a Rajoy para ser incluida en la lista del PP al Congreso si, finalmente, el alcalde formaba parte de la candidatura.

La segunda teniente de alcalde del Ayuntamiento de Madrid, Ana Botella, que asistía también a esa reunión, se ha mantenido en silencio, a pesar de que todas las miradas apuntan hacia ella ante la posibilidad de que el alcalde deje la vida política.

Por su parte, el secretario ejecutivo de Comunicación del PP, Gabriel Elorriaga, ha incidido en que su único deseo es que el regidor siga al frente de su responsabilidad en el Ayuntamiento, deseo compartido por la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y por el número dos del PP de Cataluña, Jorge Fernández Díaz.

El coordinador de la campaña del PP, Pío García Escudero, ha mostrado su esperanza en que Ruiz-Gallardón reconsidere su desánimo y el ex presidente del PP de Cataluña Josep Piqué, le ha telefoneado para transmitirle todo su apoyo y trasladarle que entiende la situación por la que pasa.

Otros como Fraga, ya han advertido de que la decisión de Rajoy "hará perder muchos votos" al PP.

En el PSOE de Madrid han reclamado la comparecencia de Aguirre y Ruiz-Gallardón, en la Asamblea y el Pleno del Ayuntamiento, respectivamente, ante "la situación de excepcionalidad y crisis institucional sin precedentes que vive la región" y le han exigido al alcalde que no espere al 9 de marzo y "se vaya ya de la política activa".

En esta línea, el coordinador del programa electoral del PSOE, Jesús Caldera, ha señalado que el PP parece estar más pendiente de las situaciones personales que de resolver los problemas de los ciudadanos.

El coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, ha afirmado que la exclusión de Ruiz-Gallardón "sugiere que la extrema derecha no sólo gobierna el PP del presente, sino que prepara el Gobierno del PP del futuro".

Entre los colaboradores más estrechos de Ruiz-Gallardón en el Ayuntamiento la sensación era de abatimiento, mientras que los empleados del Consistorio repetían que no les "dejan hablar" y que "no se ha notado nada especial".