Jueves, 17 de Enero de 2008

Arco se presenta a lo grande en Londres con el matrimonio Foster como anfitrión

EFE ·17/01/2008 - 00:26h

EFE - La feria de arte moderno Arco hizo hoy una presentación por todo lo alto en el espectacular domicilio de Norman Foster y su esposa, Elena Ochoa, con vista sobre el Támesis y sobre algunos de los edificios diseñados por el propio arquitecto en la capital británica. En la foto, Norman Foster (izda.) con el embajador de España en Gran Bretaña, Carlos Moranda, y su esposa.

La feria de arte Arco hizo hoy una presentación por todo lo alto en el espectacular domicilio de Norman Foster y su esposa, Elena Ochoa, con vista sobre el Támesis y sobre algunos de los edificios diseñados por el propio arquitecto en la capital británica.

En un salón enorme, entre sillones de Charles Eames, una gran biblioteca y un mural abstracto de 20 metros de largo y 3 de alto del artista británico Richard Long, los numerosos invitados del mundo del arte, el coleccionismo y la diplomacia bebieron champán y degustaron exquisitos canapés con un fondo de música de jazz.

El anfitrión, lord Foster, señaló en sus palabras de salutación que fue su esposa quien le introdujo en el mundo de las ferias del arte, algo que calificó de "gran experiencia" y recordó que hace sólo unos años en ese mismo espacio se había lanzado la feria de arte londinense "Frieze", de la que prácticamente nadie había oído hablar hasta entonces.

Foster afirmó que su visita a Arco en compañía de su esposa había sido una experiencia "especial y fantástica" y destacó el énfasis que pone la feria madrileña en Latinoamérica y el mundo de habla hispana, lo que se suma a una fuerte presencia internacional.

"Hemos comprado obras increíbles y hemos descubierto a muchos artistas además de sacar de allí ideas que luego hemos ido siguiendo en las galerías", explicó.

Elena Ochoa, hoy lady Foster, sexóloga muy conocida en España antes de dedicarse a la edición de libros de arte y de una lujosa revista de fotografía, se confesó también "adicta" al descubrimiento de nuevo arte y a nuevos artistas.

El austríaco Thaddaeus Ropac, con galerías en Salzburgo (Austria) y París, que habló en nombre de sus colegas se dijo "abrumado" por la reacción que encontró la primera vez que participó en Arco y destacó "la sofisticación" de las instituciones culturales españolas.

"Madrid es una ciudad de una gran vitalidad y con una enorme pasión por la vida y el arte", dijo Ropac, que vuelve a participar este año en Arco, según dijo.

El presidente de Ifema, Luis Eduardo Cortés, presente también en el acto, recordó que España "ha sido y es un país de pintores" y agregó que ferias como Arco pretenden "crear una armonía entre pasión y libertad".

La directora de la feria madrileña, Lourdes Fernández, claramente encantada por la que calificó de "generosidad" y el poder de convocatoria de los anfitriones, se declaró muy satisfecha con la evolución de Arco y explicó a EFE que este año hubo 600 solicitudes de galerías, de las que finalmente se seleccionaron 226.

A ellas se suman, otras 290 escogidas en los llamados "programas comisariados" por los propios galeristas, dijo Fernández, que destacó además el hecho que esta vez el país invitado sea Brasil, "un país emergente con una creatividad a flor de piel".

En declaraciones a la prensa española, tras las palabras de salutación, lady Foster reiteró que las ferias como la de Arco sirven para "descubrir nuevos talentos" y citó, entre otros algunos de sus descubrimientos como Prudencio Irazábal o Íñigo Manglano, quien ha participado luego en la feria alemana "Documenta", de Kassel.

"Las ferias dan la oportunidad de tener en dos o tres días una visión global de lo que ocurre en el mundo artístico", señaló lady Foster, quien agregó que el especial énfasis que pone Arco en el arte latinoamericano es fundamental".

Recordó su papel de presidente del Consejo Internacional de la Tate y afirmó que en esa galería londinense se ha creado "en menos de cinco años una importante colección de arte de Latinoamérica", cuyos creadores tienen actualmente "una gran demanda".

El galerista austríaco Ropac dijo por su parte a EFE que hay cada vez más coleccionistas de arte españoles, como él mismo ha podido comprobar cuando vienen a verle a su galería de París o a la de Salzburgo durante su famoso festival.