Miércoles, 16 de Enero de 2008

Las secuelas de la desnutrición

Un niño mal alimentado sufrirá las consecuencias toda su vida

LOURDES GÓMEZ ·16/01/2008 - 23:29h

AP - Dos niños, en un campo de refugiados de Kenia.

Un niño desnutrido sufrirá las secuelas sanitarias, sociales y económicas de la desnutrición durante toda su vida. El daño es irreversible cuando la desnutrición afecta a la madre embarazada y se prolonga durante los dos primeros años de existencia de su hijo.

Éstas y otras conclusiones se desprenden de una serie de estudios en la materia publicados el jueves en la revista médica The Lancet. "El sistema internacional de nutrición ha de reformarse con urgencia", advirtió el profesor Bruce Cogill, de UNICEF, en la presentación del informe, en Londres.

La nutrición infantil es una de las áreas más desatendidas a escala nacional e internacional, pese a sus graves repercusiones en la salud de los individuos y en la economía de un país. Según los autores, más de un tercio de la mortalidad infantil anual -3,5 millones de menores- es consecuencia de la desnutrición materna y de sus hijos.

Además, cuatro quintas partes de los niños mal alimentados viven en 20 países de Africa, Asia, Pacífico occidental y Oriente Medio. "Se puede evitar y la negligencia no tiene justificación", señaló Richard Horton, director de la revista.

Por su parte, Denise Coihinto, del Programa Mundial de Alimentación, recordó que la desnutrición causa "daños irreversibles" en dos generaciones de una familia. "El niño crecerá menos que la media, entorpeciendo su desarrollo y acceso a trabajos de adulto. Su actuación escolar será deficitaria, lo cual repercutirá en sus ingresos. Tendrá problemas de salud y dañará las perspectivas de sus hijos", dijo.

Las causas de la desnutrición son "complejas y difíciles de resolver" porque se derivan de la hambruna, pobreza, dieta desequilibrada, falta de educación, mayor riesgo de contraer enfermedades y desastres naturales o políticos. "Además, en las comunidades con carencia de alimentos, las jóvenes son las últimas en acceder a la comida", apuntó el profesor pakistaní Zulfiqar Bhutta.

Entre las acciones efectivas, los expertos destacan el dar pecho un mínimo de seis meses, además de complementos dietéticos, vitamina A y zinc y una gestión apropiada de los programas de nutrición.