Miércoles, 16 de Enero de 2008

Otros seis palestinos muertos en una ofensiva israelí que no logra sus objetivos

EFE ·16/01/2008 - 09:41h

EFE - El líder de Hamás y destituido primer ministro, Ismail Haniya (4-i), y el ex ministro de Exteriores palestino Mahmoud al-Zahar (c) asisten a la misa funeraria por los 17 palestinos muertos en la incursión terrestre del Ejército israelí de ayer a la ciudad de Gaza, en Ciudad de Gaza, hoy miércoles 16 de enero.

Seis palestinos murieron hoy en distintas operaciones israelíes en Cisjordania y Gaza, en una ofensiva militar cuyos resultados parecen lejos de conseguir el objetivo inicial de Israel: poner fin a los ataques con cohetes desde la Franja.

La jornada se ha saldado con tres milicianos y tres civiles muertos -entre estos últimos un menor de edad- así como con una docena de heridos, que se suman a las 17 víctimas mortales y más de 40 heridos en el primer día de la ofensiva, ayer martes.

El más sangriento de los ataques de hoy se registró en la parte este de Gaza capital, cuando un aeroplano israelí disparó un cohete contra un vehículo de milicianos.

El cohete erró el blanco e impactó entre un grupo de viandantes, matando a los tres civiles -miembros de una misma familia- e hiriendo a otros cinco, comunicó la Yihad Islámica.

"Durante una operación contra un vehículo que transportaba a milicianos responsables del lanzamiento de cohetes en el norte de Gaza, otro vehículo que se movía cerca del objetivo fue alcanzado de forma no intencionada", fue la versión de la portavoz para medios extranjeros del Ejército israelí, Avital Leivovitz.

Y agregó que las Fuerzas Armadas israelíes han abierto una investigación porque "no tienen intención de alcanzar a civiles que no están implicados (en ataques)".

Esta tarde, en otro ataque aéreo, dos milicianos islámicos murieron en el campo de refugiados de Al Bureij, en el corazón de la banda, bombardeo que causó heridas a otras tres personas.

La sexta víctima mortal es el jefe del brazo armado de la Yihad Islámica en Cisjordania, Walid Abeide Abú el Kasam, en una redada en el distrito de Jenín, cuando "el Ejército trataba de detenerlo", a decir de portavoces militares israelíes.

Israel argumenta que las operaciones en distintos puntos de la franja de Gaza tienen el objetivo de impedir los lanzamientos por parte de las milicias palestinas de cohetes y proyectiles de mortero contra su territorio, pero en las últimas veinticuatro horas su número ha crecido vertiginosamente a raíz de la ofensiva.

Medio centenar de esos proyectiles cayeron hoy en suelo israelí y alcanzaron varias comunidades aledañas a la Franja, con un balance de un herido.

El brazo armado del movimiento islámico Hamás, las "Brigadas de Azedín al Kasem", confirmó que ha disparado 65 cohetes y 75 proyectiles de mortero desde ayer.

Lejos de disuadir a Israel, parece que este país está decidido a subir un nuevo peldaño para disipar las críticas de la opinión pública por su ineficacia desde 2001, cuando se produjo el primer lanzamiento de un cohete, mucho más precarios que los actuales.

El ministro de Defensa, Ehud Barak, aseguró esta noche en un acto público que "incrementará la presión sobre los terroristas" hasta conseguir que dejen de lanzar cohetes.

Pero la ofensiva militar israelí puede tener consecuencias políticas para el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, y su primer ministro, Salam Fayad, de por sí muy criticados por negociar con Israel.

Riyad al Maliki, ministro de Información de la ANP, sostuvo hoy que la comunidad internacional debe tomar cartas en el asunto y frenar a Israel.

"De ninguna manera podemos eximir a la comunidad internacional de su responsabilidad... los territorios palestinos se encuentran bajo ocupación y, según la legislación internacional, la responsabilidad reside en la comunidad internacional", advirtió.

Y si de algo ha servido esta escalada es para que, por primera vez desde el levantamiento de Hamás en Gaza, Abás dialogara con un dirigente islámico.

Medios locales informaron de que el presidente de la ANP telefoneó hoy a su ex ministro de Exteriores, el doctor Mahmud a Zahar, para expresarle el pésame por la muerte de su segundo hijo en las escaramuzas de ayer en Gaza.

Incluso uno de los líderes más progresistas de Al Fatah, Kadura Fares, un laico y demócrata a ultranza, exhortó hoy a su partido a reconciliarse con los islamistas para "proteger la causa palestina".