Miércoles, 16 de Enero de 2008

La violencia vuelve a las calles de Kenia

ISABEL COELLO ·16/01/2008 - 22:03h

La violencia ha vuelto a estallar en Kenia. Tres manifestantes fueron abatidos ayer por la Policía en la primera de las tres jornadas de manifestaciones convocadas por la oposición para protestar por el fraude en las elecciones presidenciales del 27 de diciembre.

La cadena KTN mostró la muerte de dos manifestantes en la ciudad de Kisumu, bastión de la oposición, donde cientos salieron a la calle con ramas de árbol en la mano. Un joven de negro tiraba piedras y saltaba haciendo burla a la Policía, cuando un agente se acercó y le disparó a él y a un compañero. El manifestante herido cayó al suelo, donde el policía le propinó varias patadas antes de marcharse del lugar. El herido murió minutos después.

En otras ciudades como Mombasa, en la costa, o Eldoret, donde se concentran la mayor parte de los 250.000 desplazados por la crisis política que vive la nación, se registraron disturbios pero no hubo muertos. En la capital, Nairobi, hubo un muerto y tres heridos en la barriada de chabolas de Kibera. La Policía impidió además la gran manifestación que debía producirse en el parque Uhuru.

Manifestaciones ilegales

“No habrá intimidación capaz de frenarnos e impedir que el pueblo keniano logre que se respete su voluntad en las urnas”, dijo William Ruto, miembro del Movimiento Democrático Naranja (ODM en inglés), el partido que obtuvo la victoria en las legislativas, con 99 diputados frente a los 36 del Partido de la Unidad Nacional del presidente Mwai Kibaki. ODM acusa a Kibaki de “robarles” el triunfo en las presidenciales plagados por irregularidades denunciadas por observadores locales e internacionales.

Todas las manifestaciones habían sido declaradas ilegales. En la capital, se habían cortado algunas carreteras. Una decena de manifestantes que portaba un pancarta pidiendo justicia, fueron rápidamente dispersados con gases lacrimógenos y disparos de goma por las fuerzas antidisturbios.

“No estamos en un estado de emergencia, no veo por qué hay que reprimir protestas pacíficas. Esta respuesta es propia de una dictadura”, apostilló Najib Balala, también del ODM. “Continuaremos luchando para derrocar a esta dictadura, es nuestro derecho”, añadió.

“Ni una sola persona aquí va armada. Estamos hablando de protestas pacíficas. Sin embargo, es destacable la fuerza con la que el Gobierno ha decidido reprimir las protestas. Los que llaman a la paz son los que emplean la violencia”, se lamentó Charity Ngilu, ex ministra de Salud de Kibaki, que hoy milita en el ODM.

El martes cuando se constituyó el nuevo Parlamenta, el ODM consiguió el puesto del presidente de la cámara –el tercer cargo por importancia tras el jefe de Estado y su vicepresidente–. La elección podría calmar algo los ánimos de los seguidores de la oposición, que ven al menos la posibilidad de manejar la actividad parlamentaria, los comités de investigación, y otras iniciativas que pueden poner en apuros al Gobierno.

Hasta ahora, las mediaciones no han fructificado y el último que debía intentarlo, el ex secretario general de la ONU, el ghanés Kofi Annan, pospuso el martes sine die su llegada debido a una gripe. Los opositores prometieron volver hoy a las calles.