Miércoles, 16 de Enero de 2008

Entrecanales pone el cartel de "se vende" a Trasmediterránea

Acciona pide 850 millones. Las navieras Boluda y Grimaldi, y algunos fondos se lo piensan.

SUSANA R. ARENES ·16/01/2008 - 21:20h

José Manuel Entrecanales, presidente de Acciona y de Endesa, ha dejado de interesarse por el negocio de los barcos. Más de cinco años después de que su padre, José María Entrecanales, impulsara la compra de Trasmediterránea en el proceso de privatización, Acciona quiere venderla. La constructora pide en torno a 850 millones de euros, el triple de lo pagado en 2002, explican diversas fuentes del mercado. Con las plusvalías que obtenga, Acciona pagará parte de la deuda de Endesa, que asciende a 10.000 millones.

Se trata de la única gran empresa privatizada que cambiaría de manos una vez extinguido el plazo mínimo de permanencia en el capital que exigía el Estado y que expiró el pasado 2 de enero.

Ya ha habido contactos para negociar la adquisición de la primera naviera española, aunque el cuaderno de venta está ultimándose y aún no circula entre los interesados. Pese a ello, los candidatos ya han tomado posiciones. Los fondos de capital riesgo son los primeros que se han movido, según algunas fuentes consultadas.

Mientras, la naviera valenciana Boluda está pensando entrar en la puja de una adquisición que aumentaría considerablemente su tamaño. La empresa de Vicente Boluda es una de las que mejor conoce las tripas de Trasmediterránea porque pujó en la privatización y se quedó a las puertas de conseguir la naviera. Otras empresas del sector, como la italiana Grimaldi o la francesa SNMC también son candidatos.

Un precio muy alto

El problema de esta venta está en el precio. Acciona y sus socios pagaron 271 millones por Trasmediterránea en 2002 y la constructora aspira a unas plusvalías de 353 millones, que le vendrán bien ahora que los bancos son más restrictivos a la hora de renegociar créditos. Fuentes del sector afirman que el precio de salida "es excesivamente alto" para una naviera que no ha destacado por un crecimiento exponencial en los últimos años, aunque supera los 500 millones de facturación.

Al parecer, Entrecanales, que también ha pedido una cifra desorbitada por la filial de servicios en aeropuertos (handling) no tiene prisa en vender, siempre que consiga el precio deseado. La cantidad responde a la valoración que ha realizado el BBVA, un estudio que le encargaron los accionistas de Trasmediterránea a mediados del año pasado.

Acciona Trasmediterránea rechazó ayer hacer comentarios sobre la cuestión.

La venta lleva tiempo preparándose con vistas a impulsarla a partir del pasado 2 de enero, cuando quedaron libres para salir del capital Acciona y el resto de los accionistas: la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM, con el 15%), la naviera vasca Aznar (10%), la canaria Armas (8%) y el ex ministro Abel Matutes, a través de Fiesta Hoteles (6%).

Aplaudir la salida

No se descarta que algunas de estas empresas vendan también su participación, y la mayoría aplaudirá la salida de la familia Entrecanales del accionariado de Trasmediterránea, dadas las malas relaciones. Con un 61%, los Entrecanales han actuado casi como dueños únicos y algunas de sus decisiones no han sentado nada bien al resto de accionistas.

Si Acciona no lograse vender la compañía por 850 millones, tendría la alternativa de trocearla, según sus tres zonas de influencia (Mediterráneo, Estrecho y Canarias), para atraer más ofertas.

Una empresa codiciada que pierde lustre

La privatización de la primera naviera española, Trasmediterránea, generó una dura pugna entre las empresas contendientes. Pujaron la constructora Acciona, las navieras Boluda , Balearia, Star Capital y Sea Containers, además de la constructora Sacyr Vallehermoso. Acciona y Boluda protagonizaron un duelo final que, en julio de 2002, ganaron la empresa de la familia Entrecanales y sus socios. El Gobierno aprobó la venta en diciembre de ese año.Cuando Acciona, la CAM, el ex ministro Abel Matutes y las navieras Armas y Aznar compraron Trasmediterránea tuvieron que asumir varias condiciones. La más importante era que no podían salir del capital hasta enero de 2008. Otros compromisos eran mantener hasta esa fecha la plantilla fija de la empresa y las condiciones laborales, además de asegurar los fondos propios de la naviera y de mantener la sede en España.

En agosto de 2003, Abel Matutes compró el 44% de la naviera Balearia , competidora directa de Trasmediterránea. Acciona no quería al rival en casa y se desencadenó la guerra. El ex ministro quería vender su 12% en la compañía, pero se lo impidió la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) que, finalmente, le dejó vender un 6%. Lo compraron los Entrecanales para ganar poder.

Hace dos años, Acciona decidió integrar Trasmediterránea plenamente como filial de su grupo. Fue más allá y cambió el nombre de la naviera para rebautizarla como Acciona Trasmediterránea. El cambio obligó a volver a pintar la amplia flota de la compañía, lo que tuvo un gran coste. Ahora, los nuevos dueños modificarán la marca.

En cuanto a la marcha de la compañía, Trasmediterránea no figuraba entre las prioridades de José Manuel Entrecanales, que asumió la presidencia de Acciona en 2004. En estos años, la naviera ha crecido en ingresos, pero últimamente no en ganancias. La constructora no desglosa las cifras de Trasmediterránea en sus cuentas, pero las estimaciones sitúan el beneficio de 2006 en 9 millones de euros, casi la mitad que el del año precedente.

Mal avenidos en un consejo con Pío Cabanillas

Acciona se lleva mal con el resto de accionistas de Trasmediterránea. Aparece hasta en el Registro Mercantil. En 2006, la CAM, las navieras Armas, Aznar y Abel Matutes votaron en contra de la gestión de Acciona, de las cuentas presentadas y de destinar el beneficio a reservas. Es algo inusitado en una empresa y refleja las malas relaciones entre Acciona y el resto, que reprueba decisiones como el cambio de nombre. Estas desavenencias marcan las reuniones de los consejo, del que es miembro el ex ministro portavoz de Aznar Pío Cabanillas desde que Entrecanales lo fichó como director de relaciones institucionales el año pasado.