Miércoles, 16 de Enero de 2008

La UE receta jarabe de palo a la industria farmacéutica

Bruselas ve “indicios” de pactos para retrasar la salida de fármacos baratos

A. M. VÉLEZ ·16/01/2008 - 20:37h

La Comisión Europea (CE) parece decidida a actuar contra los “indicios” de prácticas anticompetitivas que ha detectado entre las empresas farmacéuticas.

Bruselas confirmó ayer que está investigando a este sector con una ofensiva que incluye visitas sorpresa a las empresas. Sin precisar qué compañías están bajo su lupa, dijo que se trata de fabricantes de medicinas innovadoras y de genéricos.

Las pesquisas afectan, por tanto, a toda la industria, sin distinguir entre dos polos del mercado tradicionalmente antagónicos. Entre las firmas sometidas a examen están la estadounidense Pfizer, primera empresa del sector, y otras como GSK (Reino Unido), la anglosueca AstraZeneca o la francoalemana Sanofi-Aventis.

Todas ellas pertenecen a la llamada industria innovadora, aunque algunas están presentes también en el negocio de genéricos (Sanofi, por ejemplo, tiene la marca Sandoz). Ninguna sufrió ayer especial castigo en su cotización.

La comisaria europea de Competencia, Neelie Kroes, dijo ayer que las pesquisas no se basan en casos específicos y aseguró que su objetivo es asegurar la llegada de productos nuevos y a buen precio. Kroes Añadió que los europeos gastan unos 200.000 millones de euros al año (400 euros por cabeza) en fármacos. En España, son un 20% más baratos respecto a la media europea.

La Comisión prevé tener listo un informe provisional para otoño de este año. El resultado final de la investigación se espera para la primavera de 2009. Las empresas se exponen a fuertes sanciones. La mayor en el sector data de 2001, cuando la UE impuso la, entonces, mayor multa de su historia, de 855,2 millones, a ocho empresas dedicadas a la comercialización de vitaminas por repartirse el mercado y fijar precios.

Sospechas

Bruselas tiene dos datos que apoyan sus sospechas. El primero es el menor ritmo de salida de nuevos fármacos. Entre 2000 y 20004 se lanzaron una media de 28 nuevos compuestos al año, frente a los 40 del periodo 1995-1999. La Comisión quiere saber si se debe a pactos ilegales entre las compañías para apurar la rentabilidad de su inversión o a abusos de posición dominante. La industria dice que investigar en nuevos fármacos es cada vez más caro.

El segundo motivo de sospecha es la posibilidad de pactos entre la industria innovadora y la de genéricos para retrasar la salida de estos últimos (copias más baratas de los fármacos de marca), que se lanzan al caducar su patente.

Humberto Arnés, director general de la patronal española de los fabricantes innovadores, Farmaindustria, duda que existan esos pactos: “Si un fabricante de genéricos accediera a parar la salida de un fármaco, lo fabricaría otro”, argumenta.

Las empresas de genéricos copian los compuestos cuando su fórmula es de dominio público. Dedican a ello una media de 500.000 euros y dos años de investigación. Un fármaco nuevo supone diez años y 900 millones.