Sábado, 28 de Mayo de 2011

El PSOE corona a Rubalcaba y abre una etapa de bicefalia

El Comité Federal convoca las primarias y, en el mismo acto, avala por aclamación al vicepresidente

GONZALO LÓPEZ ALBA ·28/05/2011 - 23:55h

GONZALO LÓPEZ ALBA - Rubalcaba abraza a Zapatero tras su discurso de aceptación, flanqueado por Blanco, Chaves y Zarrías, con los miembros del Comité Federal aplaudiendo en pie. INMA MESA

El PSOE cerró este sábado su semana de pasión con la coronación de Alfredo Pérez Rubalcaba como candidato electoral para 2012 con un simulacro de elecciones primarias y la inauguración de un periodo de bicefalia que será el epílogo del zapaterismo.

La cúpula socialista se afanó, con José Luis Rodríguez Zapatero y Rubalcaba a la cabeza, en resaltar la "unidad y cohesión" del partido y rechazar que se haya producido "un dedazo" en la designación como sucesor del vicepresidente primero del Gobierno.

Zapatero reconoce que, sin el derrumbe del 22-M, se habría hecho de otra forma

El interesado, tras dar el sí, quiero en una intervención abierta a los medios de comunicación, subrayó que para él "ha sido muy importante" que el relevo se produzca "respetando los tiempos y las formas". Pero entre el cónclave de Zapatero con los secretarios regionales, en el que se pactó el nombre de Rubalcaba como sucesor, y el aval por aclamación del Comité Federal que recibió este sábado su candidatura, en el mismo acto en el que se convocaban formalmente las primarias, apenas transcurrieron 20 horas.

El propio Zapatero confesó, en su última intervención, que el proceso de sucesión se habría abordado de otra manera si el 22-M no hubiera arrasado de forma tan masiva todo el poder territorial del PSOE. Y Rubalcaba aseguró no haber hecho "ni un movimiento" para ser el sucesor, pero al mismo tiempo reconoció que este sábado se inició "un proceso que en realidad empezó hace bastante tiempo, antes de que José Luis dijera el 2 de abril que no se iba a volver a presentar".

Tras los pasos dados este sábado, cualquier otro militante que quisiera ahora aspirar al maillot amarillo de líder tendría que recoger el aval de más de 20.000 militantes el 10%. Si, como se da por seguro, esto no ocurre, Rubalcaba será proclamado oficialmente el 18 de junio, en un Comité Federal "ampliado" para dar más realce a la que será su puesta de largo como nuevo líder del PSOE.

Rubalcaba se propone "elaborar un nuevo proyecto" en fondo y formas

El esfuerzo en presentar el Comité Federal como un cierre de filas llenó el escaparate, pero no pudo evitar que afloraran importantes diferencias internas. Para muchos, aun compartiendo que Rubalcaba es el mejor candidato, se ha optado por el peor procedimiento, al ser en la práctica el más parecido al que durante años tanto se criticó al PP. Y, además, ha dejado heridas, como puso de manifiesto José Montilla, quien no ocultó que esta semana "han pasado cosas" que no le "han gustado mucho", en referencia a la exigencia pública de un Congreso hecha por Patxi López.

Zapatero, cuyo discurso recibió una ovación que sonó a despedida de los miembros del Comité Federal puestos en pie, reconoció que el 22-M el PSOE sufrió "una derrota grave", pero rechazó que el resultado "cuestione" su trabajo, en alusión a las políticas de ajuste y reformas impulsadas por el Gobierno. Y concluyó: "Tenemos que seguir con la tarea de culminar los cambios para asegurar la recuperación de la economía, que es una tarea hercúlea".

Pero, frente a la "total determinación para llevar adelante" ese objetivo que este sábado reiteró el presidente del Gobierno, entre los dirigentes socialistas se ha instalado la duda de que la situación permita, y les convenga, demorar la convocatoria de las elecciones generales más allá de noviembre.

El cierre de filas no impide que afloren las divergencias internas

Si este temor no afloró expresamente en el Comité Federal, sí lo hizo la reclamación de que, el tiempo que reste de legislatura, debería aprovecharse para "recuperar la sintonía" con el electorado de izquierdas, so pena de sufrir en 2012 una derrota más severa. Si ese giro no se produce, el precio a pagar puede ser convertir al PSOE en "un partido residual". El más ácido y expresivo fue el asturiano Javier Fernández: "A ver si, de tanto entusiasmo con las reformas, nos quedamos sin partido".

En la resolución política se destaca la necesidad de "mejorar la explicación de las líneas de acción frente a la crisis"; de combatir "la pérdida de penetración en las grandes ciudades o la dificultad de concitar el apoyo de los ciudadanos en comunidades gobernadas desde hace tiempo por la derecha"; y también de "tomar muy en cuenta las inquietudes y las demandas formuladas por las personas que se han concentrado estos días en las plazas de algunas ciudades españolas".

Si Zapatero reconoció que el desastre del 22-M ha sido "ante todo" su "responsabilidad", Rubalcaba procuró distanciarse. "Muchos de vosotros habéis hecho una excelente gestión y habéis perdido las elecciones por ser del PSOE", dijo a los miembros del Comité Federal.

Crece el temor a que el partido se vuelva residual si no gira a la izquierda

Rubalcaba dijo "compartir todas y cada una de las decisiones que el Gobierno de Zapatero ha tomado en estos siete años", pero puso el acento en la necesidad de elaborar "un nuevo proyecto que tenga en el corazón la creación de empleo". Se trata, según resumió, de hacer cosas "que no sean lo mismo y ni siquiera hacerlas de la misma manera".

Comienza la gira de Rubalcaba

Ungido ya como sucesor, el miércoles comenzará, en Sevilla, una gira territorial y, aunque Guillermo Fernández Vara sugirió que ahora tendría que "aliviar" sus responsabilidades en el Gobierno, fuentes próximas descartaron esta posibilidad. En lo que ya se trabaja es en preparar para primeros de septiembre una Conferencia Política a su medida.

La duda de que se pueda agotar la legislatura se instala en el PSOE

José Luis Rodríguez Zapatero, en su elogio del sucesor, destacó que alguien como Alfredo Pérez Rubalcaba, "que es un sprinter capaz de haber corrido 100 metros en poco más de diez segundos, es capaz de ganar en diez meses unas elecciones". El nuevo líder socialista le correspondió con el compromiso de que apoyaría al Barça en la final de la Champions que se disputó este sábado, a pesar de su conocido fervor merengue.