Miércoles, 16 de Enero de 2008

192 millones por atentar contra el medio ambiente

La petrolera Total, y el armador y el inspector del Erika, pagarán una multa millonaria por el vertido de 1999 en la costa gala

AGENCIAS/PÚBLICO ·16/01/2008 - 22:58h

AFP - El buque Erika se hunde el 13 de diciembre de 1999, tras el accidente sufrido el día anterior.

La petrolera Total, la sociedad de inspección de barcos Rina, el armador y el gestor del petrolero Erika fueron condenados este miércoles a pagar fuertes multas y reparaciones por valor de 192 millones de euros por el hundimiento del barco en 1999, que provocó una marea negra en la costa atlántica francesa. La Corte reconoce, por primera vez en Francia, la existencia de un perjuicio ecológico fruto de daños contra el medio ambiente, por lo que los condenados deberán indemnizar también a asociaciones ecologistas, municipios y otros afectados.

Las 101 partes civiles, entre asociaciones ecologistas y colectividades locales afectadas, reclamaban reparaciones económicas por valor de 1.000 millones de euros, pero muchas de sus demandas fueron rechazadas por el Tribunal Correccional de París. El hundimiento del barco, de pabellón maltés, a causa de una tempestad el 12 de diciembre de 1999, vertió al mar 20.000 toneladas de fuel y causó una marea negra que afectó 400 kilómetros de costa francesa y provocó la muerte de 150.000 aves.

La mayor multa
En el plano penal, la Corte condenó a Total, propietaria de la carga, a una multa de 375.000 euros, la máxima prevista por la ley para un sujeto no físico por un delito de contaminación marina, en línea con lo solicitado por la Fiscalía.

La empresa de certificación Rina, responsable de la inspección del Erika; el armador del barco, el italiano Giuseppe Savarese, y el gestor del mismo, el también transalpino Antonio Pollara, fueron condenados a multas de diversa consideración. El capitán indio del petrolero, Karun Mathur, fue absuelto, al igual que otros empleados encausados y tres militares de la Prefectura Marítima de Brest acusados de negligencia.

El Estado francés recibirá casi 154 millones de euros; la región de Bretaña, 2,57 millones; la de Pays-de-la-Loire-Atlantique, otros dos millones y Poitou-Charentes, un millón, dentro de las indemnizaciones ordenadas por la Corte. Los departamentos de Finistère, Morbihan, Loire-Atlantique y Vendée, además de numerosos municipios, también recibirán indemnizaciones, al igual que varias asociaciones ecologistas, como la Liga de Protección de los Pájaros y Greenpeace.

Total, dueña del petróleo que transportaba el barco que se dirigía a Italia, fue considerado culpable de "imprudencia", al no haber tenido en cuenta que la vetustez del Erika (casi 25 años) y problemas de mantenimiento, que tuvieron "un papel causal en el naufragio".

Los abogados de la petrolera, que habían solicitado la absolución al término de la vista oral de cuatro meses de duración, recomendarán a su cliente que apele la sentencia, lo que dejaría en suspenso el pago de las indemnizaciones y multas, y abriría la puerta a otro juicio dentro de un año.

 

La impunidad de las catástorfes marinas

Torrey Canyon y Urquiola: los precedentes

El año 1967 inauguró la historia de las catástrofes marinas. El Torrey Canyon, con 120.000 toneladas de petróleo, se hunde al sur de Inglaterra. A raíz del suceso, se crea el fondo internacional de indemnización de las víctimas por los daños causados por la contaminación por hidrocarburos. En 1978, el Urquiola embarrancó y se incendió frente a las costas de A Coruña. El Tribunal Supremo estableció la "causa directa, inmediata y exclusiva en el anormal funcionamiento del servicio público de Cartografía Marina y de Información sobre el Mar y el Litoral", y condenó al Estado español.

Exxon Valdez: la petrolera, condenada

Más de 2.000 kilómetros de la costa de Alaska se inundaron de crudo en 1989 cuando el Exxon Valdez derramó su carga tras encallar. El Tribunal Supremo de EEUU ha dado a Exxon Mobil la oportunidad de recurrir la indemnización de 2.500 millones de dólares (algo más de 1.700 millones de euros) que debía pagar a los afectados por el vertido. La compañía cree que la multa es excesiva porque, además, ya ha gastado 3.400 millones de dólares en limpiar la costa. Las víctimas, por su parte, dicen que la multa significaría apenas "tres semanas de los beneficios netos de Exxon".

Prestige: todavía sin juicio

En noviembre de 2002 , el petrolero Prestige, con bandera de Bahamas, se partió por la mitad a 250 kilómetros de las costas atlánticas de Galicia. Cargado con un total de 77.000 toneladas de fuel, el barco se hundió y soltó parte de la carga. El juicio de la catástrofe ambiental todavía no se ha celebrado.