Viernes, 27 de Mayo de 2011

ACS critica la "obsesión" de Iberdrola por vetarla

La constructora cree que en julio "cambia el escenario" porque podrá votar por su 19,2%

ANTONIO M. VÉLEZ ·27/05/2011 - 23:00h

ANTONIO M. VÉLEZ - Ignacio Sánchez Galán, ayer, en la junta anual de Iberdrola. afp

"La historia la escriben los vencedores". Con esta cita del escritor George Orwell, impresa en un vídeo institucional, Iberdrola dio inicio este viernes a una junta anual marcada por la lucha de poder entre su cúpula y su primer accionista (19,2%), la constructora ACS, presidida por Florentino Pérez. Precisamente, José Luis del Valle, secretario general de la constructora, reprochó a los gestores de la primera eléctrica española su "obsesión" por impedir que ACS se siente en su máximo órgano de gestión.

Para reivindicar su presencia en el Consejo, Del Valle recurrió al ejemplo de BBK. Repsol, que participa en Gas Natural, rival directo de Iberdrola, ha nombrado vocal independiente a Mario Fernández, presidente de la caja vasca, que es segundo accionista de Iberdrola (6,7%) y está en su consejo.

Según el directivo de ACS, si no se elimina esa "incompatibilidad sobrevenida" (que BBK esté en los consejos de dos empresas rivales), Iberdrola no será "congruente" y utilizará "distinta vara de medir" con la entidad vasca. La eléctrica argumenta que existe un conflicto de interés "estructural y permanente" con ACS porque compiten en varios negocios.

El presidente de la eléctrica descartó nuevas operaciones corporativas

Tras la junta, Del Valle no aclaró si impugnará la asamblea (como hizo el año pasado), ni si pedirá una reunión extraordinaria para aclarar la situación de BBK. Pero sugirió que podría hacerlo cuando, dentro de un mes, se levanten los blindajes accionariales, que impiden ahora a un solo accionista votar por más del 10% aunque su participación sea mayor: "Podemos pedirlo ya, pero a partir de julio el escenario cambia", explicó.

Una junta en verano podría beneficiar a la constructora, ya que esas fechas son más proclives al absentismo de los inversores y en torno a un 25% del capital de Iberdrola está en manos de pequeños accionistas. Sin embargo, en el entorno de la eléctrica creen que la estrategia puede salirle rana a ACS: con su órdago, se granjearía la enemistad de la caja vasca, cuya fidelidad a Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, se ha puesto en entredicho en el pasado.

Del Valle insistió ayer en que ACS tiene más acciones que todo el Consejo junto; la suma de las participaciones de las sociedades presentes en el órgano de gestión no llega al 15%.

La junta aprobó por amplia mayoría todas las propuestas, algunas con la oposición explícita de ACS, que rechazó la gestión del presidente, así como la autorización para ampliar capital y varias modificaciones estatutarias que refuerzan el poder de Ignacio Sánchez Galán y del resto del consejo, "ilegítimamente", según la constructora. Iberdrola asegura que, incluso sin el efecto de los blindajes, todas las propuestas habrían salido adelante sin problemas.

Bono para directivos

En el orden del día figuraba un nuevo bono plurianual (entre 2011 y 2013) consistente en la entrega, a partir de 2014, de hasta 17 millones de acciones, equivalentes al 0,29% del capital social y con un valor de unos 103 millones de euros. El plan va dirigido, como el anterior (2008-2010), a 350 directivos, aunque entregará más títulos. A Galán le corresponderán hasta 1,9 millones de títulos, valorados ahora en 11,5 millones.

Sánchez Galán cobrará un bonus de 11,5 millones entre 2011 y 2013

En su respuesta a los accionistas, el presidente de Iberdrola, que no quiso hablar con la prensa, leyó un discurso en el que descartó nuevas operaciones corporativas y pasó de puntillas por las quejas de ACS, pese a que el conflicto con la constructora (que dura ya un lustro) monopolizó casi todas las intervenciones. En el turno de preguntas, hubo de todo, aunque predominaron las muestras de apoyo a Galán. Un accionista amenazó, incluso, con convocar "una manifestación" en Bilbao si la constructora ACS toma el poder en Iberdrola y se dedica "a la especulación y el desguace" de la empresa.

Por otra parte, Florentino Pérez se embolsó 14 millones al comprar y vender las acciones que le correspondían en un plan de incentivos de ACS puesto en marcha en 2005, informa Europa Press.