Jueves, 26 de Mayo de 2011

Llamamientos en Yemen para la resistencia armada frente a Saleh

EFE ·26/05/2011 - 10:32h

EFE - Miles de manifestantes antigubernamentales participan en una protesta para pedir la renuncia del presidente Ali Abdalá Saleh, ayer miércoles 25 de mayo en Saná, la capital yemení.

La situación en Yemen se deteriora según pasan las horas por los combates urbanos entre tropas del Ejército y la milicia de un importante líder tribal, que ha hecho llamamientos a la resistencia armada frente al régimen de Ali Abdalá Saleh.

"El pueblo está con nosotros. Ali Abdalá Saleh saldrá del país descalzo", declaró a Efe, desafiante, Sadeq Abdalá al Ahmar, líder de la influyente tribu Haser, a la que pertenece también el presidente yemení.

Al Ahmar, vestido con galabiya blanca y cubierto con un turbante, hablaba en su residencia del barrio capitalino de Al Hasba, que desde el pasado lunes es escenario de una dura lucha entre milicianos y militares y policías yemeníes leales al presidente.

Su casa y otros edificios del mismo complejo, que comparte con varios familiares, tenían hoy las señales de las granadas de mortero que han caído desde que comenzaron los combates, que han causado decenas de muertos.

Hay cascotes esparcidos por todo el lugar, que está siendo custodiado por milicianos de todas las edades, cubiertos con turbantes y armados con subfusiles AK-47 y el inseparable puñal curvo ("hányar") que llevan casi todos los yemeníes en la cintura.

Sólo entre los combatientes leales a Al Ahmar han muerto 45 milicianos, según fuentes tribales. No hay cifras oficiales sobre las bajas que hayan tenido el ejército y la policía.

La agencia oficial SABA, cuya sede se encuentra en el barrio de los enfrentamientos armados, dijo que 28 miembros de la tribu de Al Ahmar murieron hoy al estallar un arsenal en un edificio dependiente de Hamid al Ahmar, hermano de Sadeq.

Ese edificio está situado detrás de la sede de la Primera Brigada Blindada, al mando del general desertor Ali Mohsen Saleh.

Sin embargo, la explosión de ese arsenal fue negada por fuentes cercanas a Al Ahmar y a Mohsen consultadas por Efe.

Sadeq Abdalá al Ahmar, una de las principales figuras de la oposición que surgió a fines de enero y reclama la salida del poder de Saleh, instó al resto de las tribus a que "no se retrasen" para ayudarle en el pulso armado que mantiene con el presidente.

Al Ahmar dijo que si él cae, "será el fin del resto de las tribus".

El líder de la poderosa e influyente tribu subrayó la inutilidad de cualquier esfuerzo de mediación con el gobernante y lo calificó de "mentiroso, mentiroso, mentiroso".

La batalla urbana que se desarrolla en el barrio de Al Hasba comenzó poco después de que Saleh rechazara por tercera vez firmar un plan para resolver la crisis planteado por el Consejo General del Golfo Pérsico (CCG).

Este plan implica la transferencia del poder al vicepresidente en el plazo de un mes, y dos meses después la convocatoria de nuevas elecciones parlamentarias y presidenciales, así como garantías de inmunidad para Saleh y sus más estrechos colaboradores.

Asimismo, el jefe tribal apuntó que la "inacción" de la comunidad internacional y del CCG, que aún no ha planteado alternativas a su mediación fracasada, le está dando más tiempo a Saleh.

Tal es el deterioro de la situación en Yemen que en las últimas horas Estados Unidos y el Reino Unido pidieron a sus ciudadanos que abandonen el país lo antes posible.

"El nivel de amenaza a la seguridad en Yemen es extremadamente alto debido a activistas terroristas y disturbios civiles. Hay disturbios civiles en todo el país y protestas a gran escala en grandes ciudades", afirmó el Departamento de Estado norteamericano.

Desde Londres, las autoridades británicas urgieron a sus nacionales a "salir ya" de Yemen por las líneas aéreas comerciales a causa del deterioro de la seguridad después de que fracasara la mediación del CCG.

"Las vías para entrar o salir de Saná y otras ciudades importantes pueden llegar a estar bloqueadas y los aeropuertos cerrados o inaccesibles", informó la alerta de las autoridades británicas a sus ciudadanos.

"Aconsejamos encarecidamente que hagan planes para salir inmediatamente", insiste.

Desde Francia, el presidente estadounidense, Barack Obama, condenó hoy la violencia contra los manifestantes en Yemen y reiteró la urgencia de que se ponga en marcha el acuerdo que había forjado el CCG y que Saleh se negó a firmar a última hora.

"Es una cuestión urgente que avancemos hacia un acuerdo que cumpla las aspiraciones del pueblo yemení", reiteró el presidente de Estados Unidos, uno de los aliados más importantes que tiene Saleh por la lucha que mantiene contra grupos de Al Qaeda.