Jueves, 26 de Mayo de 2011

La disfunción sexual es común tras una fractura pélvica: estudio

Reuters ·26/05/2011 - 16:37h

Dos de cada cinco pacientes con una fractura pélvica debido a un traumatismo violento padecen disfunción sexual.

La incidencia de la disfunción sexual después de ese tipo de fractura fue del 34,5 por ciento (entre el 14 y el 72 por ciento) y similar en hombres (con el 35,9 por ciento) y mujeres (con el 39,6 por ciento).

El equipo del doctor Peter V. Giannoudis, de Leeds Teaching Hospitals, del Reino Unido, revisó 23 estudios sobre un total de 1.462 pacientes.

El estudio buscó determinar la incidencia de la disfunción sexual, la existencia de factores de riesgo asociados, los métodos de evaluación de la función sexual, el momento de la evaluación y el manejo de la disfunción sexual después de un traumatismo pélvico violento, según publica en su edición en internet The Journal of Urology.

La disfunción sexual masculina se define en general como impotencia o imposibilidad de tener una erección, mientras que la disfunción sexual femenina se caracteriza por la disminución del placer sexual, la aparición de dispareunia (o relación sexual dolorosa) u orgasmos menos frecuentes.

En la mayoría de los casos, la función sexual se había evaluado después de nueve meses en los hombres y después de por lo menos un año en las mujeres.

La gravedad del traumatismo (según la Escala de Gravedad de la Lesión o ISS, por sus siglas en inglés) y el tipo de fractura pélvica estuvieron significativamente asociados con la complicación de la disfunción sexual, como el traumatismo urogenital y la edad.

Por otro lado, la disfunción sexual no estuvo relacionada con algún tipo de cirugía de las lesiones en las estructuras óseas o viscerales de la pelvis.

"Debería evaluarse la disfunción sexual en ambos géneros", concluyó el equipo.

"Un período mínimo de un año sería adecuado para la recuperación y la evaluación de la función sexual de los pacientes con fractura pélvica", señalaron los autores, que añadieron que "debería considerarse un período máximo de tres años después de la lesión para evitar la influencia de los problemas asociados con la edad en los resultados obtenidos.

FUENTE: Journal of Urology, online 15 de abril del 2011