Jueves, 26 de Mayo de 2011

Terapia de partículas da buen resultado en cáncer hepático

Reuters ·26/05/2011 - 16:30h

A diferencia de otros enfoques con radioterapia, el uso de iones y protones de carbono es "casi equivalente" a la hepatectomía para eliminar los tumores de hígado, reveló un estudio japonés.

El equipo de Takumi Fukumoto, de la Escuela de Graduados de la Universidad de Kobe, halló que la extirpación y el trasplante brindan la mayor posibilidad de supervivencia a pacientes con carcinoma hepatocelular, pero sólo entre el 5 y el 40 por ciento de los casos. Además, no hay suficiente tejido disponible para realizar injertos hepáticos.

La tolerancia hepática de la radioterapia tradicional es menor que para las dosis tumoricidas. La terapia de partículas puede emitir dosis más altas sin elevar la toxicidad. En varias series de casos, la terapia con iones y protones de carbono brindó una mayor supervivencia general y mejores tasas de control.

Pero no hay estudios comparativos sobre los resultados de las terapias con protones y iones de carbono.

En la revista Cancer, el equipo publica los resultados de un estudio sobre 242 pacientes con carcinoma hepatocelular tratados con terapia de protones y 101 personas tratadas con terapia de iones de carbono, después de un seguimiento promedio de 31 meses.

En total, 223 pacientes volvieron a desarrollar la enfermedad después del tratamiento. El intervalo más prolongado hasta la reaparición del cáncer fue de 27 meses y todas las recurrencias localizadas se desarrollaron en un período de tres años.

El control a cinco años fue del 90,8 por ciento y la supervivencia general, del 38,2 por ciento. Para la terapia con protones, esos porcentajes fueron del 90,2 y del 38 por ciento, respectivamente, y para ;a terapia con iones de carbono, del 93 y el 36,3 por ciento.

El tamaño del tumor era un factor de riesgo de la recurrencia localizada con ambos tratamientos y en todos los pacientes.

La clasificación de Child-Pugh fue el único factor de riesgo independiente de la supervivencia en ambos grupos y en todos los pacientes.

Las tasas de control para ambas terapias de partículas fueron mayores al 90 por ciento, lo que supera a la radioterapia conforme, que ofrece un control localizado del 40 al 66 por ciento. Esa terapia tiene más riesgo de causar enfermedad hepática inducida por radiación.

El equipo opina que, a medida que avance su desarrollo, la terapia con iones de carbono tendrá un papel terapéutico importante en pacientes con tumores próximos a los intestinos o con función hepática deteriorada.

"Ambas terapias tienen grandes ventajas en el tratamiento del carcinoma hepatocelular, una enfermedad para la que están contraindicadas otras terapias localizadas", concluyó el equipo.

FUENTE: Cancer, online 14 de abril del 2011