Jueves, 26 de Mayo de 2011

Fuerzas afganas recuperan el control de un distrito tomado por los talibanes en el este

EFE ·26/05/2011 - 09:51h

EFE - Oficiales afganos muestran armas y munición hallados en un vehículo en Pol-e-Khumri, en la provincia de Baghlan, Afganistán, durante una operación contra los talibanes. EFE/Archivo

Las fuerzas afganas han recuperado el control de un distrito del este afgano que había sido tomado esta semana por los talibanes, tras combates en los que han acabado con las vidas de 29 insurgentes, informó hoy a Efe una fuente oficial.

Cientos de talibanes habían iniciado el martes por la noche una ofensiva sobre el distrito de Du Ab, en la conflictiva y lejana provincia oriental de Nuristán, y obligaron a las fuerzas del Gobierno afgano a retroceder.

"El distrito está ahora mismo bajo control de la Policía afgana. No hay por ahora información sobre las bajas en nuestra fuerza", dijo a Efe por teléfono el gobernador de Nuristán, Jamaludín Báder.

Este miércoles por la noche, la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), desplegada en el país con mandato de la OTAN, informó de que sus tropas habían iniciado un "asalto aéreo" de Du Ab para "analizar la actividad insurgente".

Durante toda la jornada del miércoles, la información sobre la situación de Du Ab fue muy confusa: los talibanes reivindicaron su captura y la Policía dijo haberse retirado, pero la ISAF aseguró que el centro del distrito no llegó a caer en manos insurgentes.

Cuando las tropas internacionales y afganas llegaron a la capital del distrito, continuó en su relato la organización militar, fueron atacadas con armas cortas por un "número indeterminado" de insurgentes, por lo que solicitaron un refuerzo.

"La fuerza respondió al ataque y pidió apoyo aéreo, con lo que acabó el fuego enemigo y murieron más de diez insurgentes", afirmó la ISAF.

Según el propio Báder, otro distrito había caído durante la lucha en manos de los insurgentes, aunque no precisó su nombre y hoy no precisó ningún detalle al respecto.

El ataque ha sido perpetrado por unos 500 talibanes, entre los que, dijo Báder citando a sus servicios de inteligencia, hay milicianos árabes, chechenos y paquistaníes.

En el último año, los talibanes han tomado los distritos nuristaníes de Waygal y Bargi Matal en esa misma provincia, pero ambos fueron recuperados en sendas contraofensivas conjuntas del Ejército afgano y las tropas de la misión de la OTAN.

Nuristán es una región montañosa en la que los insurgentes son muy activos aprovechando la proximidad de las áreas tribales paquistaníes, que utilizan como base de operaciones para lanzar ataques contra las tropas afganas e internacionales.

Los talibanes anunciaron el primero de mayo el inicio de su tradicional campaña de primavera, una sucesión de ataques y ofensivas en el marco de su lucha por imponer un régimen integrista en Afganistán y lograr la retirada de la tropas extranjeras.

El país se encuentra en un momento clave: en julio, las fuerzas afganas deben asumir el control de seguridad en siete zonas del país, y debe comenzar la retirada gradual de las fuerzas extranjeras en el país, compuestas por unos 150.000 efectivos.