Miércoles, 25 de Mayo de 2011

El Barça se entrenará mañana por segundo día en casa del Arsenal

EFE ·25/05/2011 - 18:53h

EFE - Dani Alves, seguido de Adriano y Maxwell, del FC. Barcelona, se dirigen al autocar que ha de llevar a la plantilla al aeropuerto. EFE/Archivo

Los jugadores del Barcelona se entrenarán mañana a partir de las 11.00 hora local (12.00 CET y 10.00 GMT) por segundo día consecutivo en la ciudad deportiva del Arsenal, al norte de Londres, y por la tarde trasladarán su equipaje al hotel donde inicialmente tenían hecha la reserva.

Tras adelantar su viaje a Londres dos días, el Barcelona continuó hoy con su plan de trabajo para la final de la Liga de Campeones en London-Colney, nombre con el que se conocen en Inglaterra las instalaciones de los "gunners", situadas a 58 kilómetros de Londres, en la localidad de St. Albans.

Allí, el grupo se entrenó durante hora y cuarto, mientras el presidente del club, Sandro Rosell,y el director deportivo de fútbol profesional, Andoni Zubizarreta, presenciaban la preparación para el gran duelo, según informaron a Efe fuentes del club.

La sesión comenzó a las 18.00 hora local (19.00 CET y 17.00 GMT) con el "trabajo habitual" y se desarrolló "sin ninguna incidencia especial", indicaron las mismas fuentes.

Si bien esta mañana el equipo dispuso de tiempo libre para disfrutar del entorno que rodea al lujoso hotel "The Groove", rodeado de vegetación al noreste de Londres, el jueves tendrá una agenda más completa para los jugadores.

Por la mañana entrenarán y por la tarde deberán recoger sus equipajes para efectuar el traslado al barrio de Chelsea, al oeste de la ciudad, para alojarse las dos últimas noches de su estancia en Londres en el hotel Wyndham Chelsea Harbour.

Es en ése hotel en el que el club realizó la reserva para las dos únicas noches que, en principio, tenía previsto pasar en Londres con motivo de la final de Wembley, que disputarán el sábado ante el Manchester United.

Finalmente, el martes la entidad decidió adelantar el viaje de toda la comitiva barcelonista para no arriesgarse a tener que emprender un largo trayecto en autobús si la nube de cenizas volcánicas procedente de un volcán islandés afectaba al tráfico aéreo de Europa.