Jueves, 26 de Mayo de 2011

Zapatero insiste en que seguirá con las reformas tras el 22-M

El presidente rechaza la invitación de ERC de dar "un giro" a la política del Gobierno, a pesar de los resultados electorales

MIGUEL ÁNGEL MARFULL ·26/05/2011 - 01:00h

"Si hacen el favor, en el Diario de Sesiones los taquígrafos pondrán muchos aplausos', pero ya es suficiente". Convertida la primera sesión de control al Gobierno en el Congreso tras el 22-M en un duelo de aplausos entre PP y PSOE, el presidente de la Cámara, José Bono llamó así a unos los conservadores exultantes y a otros los derrotados socialistas a apagar la sobreexcitación de las urnas.

El PP gesto inusual saludó a Mariano Rajoy con un largo aplauso antes, incluso, de que tomara la palabra. Como desagravio, el PSOE recompensó a Zapatero con el mismo acompañamiento acolchando sus horas bajas. En medio quedaron las preguntas, recalentadas por el rescoldo electoral.

"Este domingo, mientras la izquierda tomaba las plazas, la derecha llenaba las urnas", interpeló a Zapatero el portavoz de ERC, Joan Ridao. "Yo no le voy a pedir un adelanto electoral, porque no deseo la vuelta de la derecha al poder. En todo caso a lo que aspiro es a que vuelva la izquierda al Gobierno, que es una cosa muy distinta". El portavoz republicano aprovechó el revés del PSOE en las urnas que también han revolcado a su partido para preguntar al jefe del Ejecutivo "si va a dar un giro a la izquierda".

Si tiene pensado hacerlo, no lo dijo. "Las valoraciones del resultado electoral corresponden a los partidos", se escabulló Zapatero. "En relación con los problemas del pago de las hipotecas..." prosiguió el presidente, en un giro insospechado por el que luego pidió disculpas en privado a Ridao, que le preguntó por esa cuestión el pasado 23... de marzo.

"Le preguntaba si piensa cambiar su política", recondujo el portavoz de ERC su pregunta para subsanar el error voluntario o no de Zapatero. "Si piensa recuperar su programa o seguir barriendo la casa por la derecha (...) Eso le pregunto, si usted va a cambiar o no". Segundo intento. También en vano.

"No sé si es un giro o no hay que girar", regresó Zapatero a la cuestión, reafirmando el diagnóstico que repudia la izquierda minoritaria: "El objetivo fundamental es conseguir la recuperación, mantener la estabilidad financiera, que es condición indispensable para el objetivo central, volver a crearempleo".

El PP santifica' a Rajoy

La pregunta de ERC prologó el duelo con un Rajoy paseado ayer bajo palio por sus diputados. El paro juvenil (45,3%, según la EPA) armó su pregunta. Y el primer problema del país quedó relegado en su discurso a una cuestión accidental. Con Rajoy en olor de santidad conservadora, el resultado del domingo devoró el debate: "El principal problema es que hay algo determinante para que haya inversión, empleo y riqueza. Ese algo se llama confianza, y su Gobierno no la inspira ni dentro ni fuera de España, ni ya es posible que pueda recuperar esa confianza".

"Usted debe pensar en eso por el interés general de los españoles", concluyó Rajoy, escribiendo entre líneas la invitación al adelanto electoral que silabeaba con todas sus letras antes del domingo.

"No ha cambiado la confianza, han cambiado las circunstancias", se limitó a responder Zapatero rehuyendo el cuerpo a cuerpo y la crítica partidaria sustanciada en la falta de apoyo del PP en los grandes ejes del combate contra la crisis con los que el líder socialista acostumbra a coronar sus réplicas a Rajoy.

El 22-M se adueñó de todo el ejercicio de control, que abrió el portavoz de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, aupado también por sus resultados. "Señor presidente, esta es la primera pregunta tras las elecciones. Lo lógico sería que le preguntase acerca de lo que se viene debatiendo: cuestión de confianza, moción de censura, elecciones anticipadas... Lo que le preocupa a este grupo, no obstante, es qué se va a hacer en los próximos meses".

Zapatero aprovechó ese descenso a lo concreto para lanzar el único anuncio de la sesión: "Tengo la confianza de que ese acuerdo [de negociación colectiva] lo podamos tener en pocas fechas encima de la mesa". El jefe del Ejecutivo no aprovechó el guante lanzado por Duran para despejar el horizonte de cuestión de confianza, moción de censura o adelanto.