Jueves, 26 de Mayo de 2011

Pekín da lecciones de economía a Pyongyang

Kim Jong-il viaja por China para pedir ayuda financiera

DAVID BRUNAT ·26/05/2011 - 07:00h

AFP - Un encuentro en mayo de 2010 entre Hu Jintao y Kim Jong-il en Pekín. -

¿Podría Corea del Norte imitar el exitoso modelo chino de apertura económica? Los analistas llevan jugando con esa especulación desde el pasado viernes, cuando el dictador norcoreano, KimJong-il, llegó a China a bordo de su tren especial.

Años atrás, Kim rara vez abandonaba suelo norcoreano, pero con este ya van tres viajes a China en un año. En los últimos días ha viajado a la norteña ciudad de Changchun y la próspera provincia costera de Jiangsu, donde visitó zonas industriales, centros comerciales, y cenó con el anterior presidente de China, Jiang Zemin. Desde la tarde de ayer, Kim está en Pekín supuestamente para verse con el presidente chino, Hu Jintao.

Corea del Norte sufre una de las peores crisis alimentarias de las últimas décadas y recientemente ha sondeado a varios países para recibir ayuda humanitaria, en especial a China. "Parece que KimJong-il está tratando de recordar a los actuales líderes chinos su solidaridad y sus obligaciones como hermano mayor", considera el diario surcoreano JoonAng Daily. "Eso choca con el auténtico motivo de China para invitar a Kim: presionarle sobre la reforma económica".

El primer ministro chino, Wen Jiabao, comunicó en Tokio al presidente surcoreano Lee Myung-bak que el Querido Líder se encuentra en China para estudiar su "desarrollo económico". Pekín tiembla ante la perspectiva de que su vecino comunista sufra un colapso económico y político. Eso llevaría al traste sus ansias por monopolizar los recursos naturales del país, provocaría una avalancha de centenares de miles de personas hacia su extensa frontera y arruinaría su objetivo de dominar el mercado de bienes norcoreano.

"Corea del Norte no puede imitar el modelo chino", dice un analista

Miedo a Seúl

Eso sin olvidar que la caída de la dinastía de los Kim podría dar vía libre para que la influencia de Corea del Sur, aliado estadounidense, se expanda por el Norte y llegue hasta la misma frontera china.

Aunque los expertos disienten sobre los motivos de Kim, todos tienen algo claro: Corea del Norte no puede acometer a corto plazo el cambio que China inició tras la muerte de Mao en 1976. "Es imposible para Pyongyang imitar el modelo chino de reforma y apertura", aseguró Liu Ming, director del Centro de Investigación de Corea desde Shanghai.La parálisis política y económica norcoreana y su aislamiento del resto del mundo juegan en su contra.

"En un momento de transición de poder, es imposible que el régimen realice ninguna reforma económica significativa", confirmó por su parte Wang Xinsheng, especialista en el Noreste de Asia de la Universidad de Pekín. Para Wang, el principal motivo que ha llevado a Kim Jong-il a China es legitimar a su hijo ante su aliado, si bien a Pekín no le place la idea de una dinastía comunista.

Será difícil confirmar los detalles de la visita, pues Pekín y Pyongyang ni siquiera han confirmado oficialmente que Kim Jong-il se encuentre de viaje en el país.